El SJR da la bienvenida al fondo La educación no puede esperar

El Servicio Jesuita a Refugiados (SJR) se congratuló por el compromiso de la comunidad internacional con la educación expresado el lunes en la Cumbre Humanitaria Mundial de Estambul. El fondo "La educación no puede esperar" sigue los pasos de la Iniciativa Global de Educación del SJR impulsada en diciembre pasado.

"'La educación no puede esperar' es un importante paso adelante para ayudar a garantizar que los más vulnerables y marginados tengan acceso a la educación", dijo el director internacional del Servicio Jesuita a Refugiados, P. Thomas H. Smolich SJ, en Estambul. "El SJR sabe que la educación siempre forma parte de cualquier situación de emergencia".

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"La educación no es solo enseñar, es ofrecer protección a las niñas y los niños", dijo director internacional del JRS, P. Thomas Smolich SJ, en la Cumbre Humanitaria Mundial de Estambul, el pasado lunes. (Giulia McPherson? – Servicio Jesuita a Refugiados)

Dean Brooks, director de la Red Interinstitucional para la Educación en Situaciones de Emergencia (INEE), dijo: "Llevamos años trabajando para llegar a un momento como este, muchas personas y organizaciones se han unido para hacerlo posible".

En el informe Ofreciendo esperanza, invirtiendo en el futuro: la educación en situaciones de emergencia y crisis prolongadas, el SJR reafirma que la educación es una intervención que salva las vidas de niñas, niños y adolescentes que se han visto desplazados por la fuerza de sus hogares. Durante décadas, en las situaciones de emergencia en las que muchas agencias proporcionaron ayuda humanitaria básica, el SJR ha estado sobre el terreno organizando actividades educativas y recreativas para curar traumas, promover la dignidad humana, y desarrollar habilidades.

Hoy, más de 75 millones de niñas, niños y jóvenes han visto interrumpida o destruida su educación por situaciones de emergencia y crisis prolongadas. Los ataques a las escuelas, las guerras, los desastres naturales y la mayor crisis de refugiados desde la II Guerra Mundial han aumentado la necesidad de brindar educación en situaciones de emergencia.

"Los niños desplazados son más propensos a convertirse en los trabajadores más jóvenes de la fábrica, en las novias más jóvenes en el altar, y en los soldados más jóvenes de las trincheras. Cada año, cerca de medio millón de niñas son víctimas de la trata y desaparecen", dijo Gordon Brown, ex primer ministro del Reino Unido y ahora enviado especial de las Naciones Unidas para la Educación Global.

"La educación no es solo enseñar, es ofrecer protección a las niñas y los niños", dijo el Padre Smolich.

El SJR puso en marcha la campaña Mercy in Motion 2016, en diciembre de 2015. Durante 35 años, el SJR se ha centrado en la educación como un medio para construir la paz y fomentar el desarrollo de sociedades más resilientes y cohesionadas. Los fondos recaudados por la campaña Mercy in Motion ayudan a implementar la Iniciativa Global de Educación del SJR, que tiene como objetivo una expansión sostenida de los programas de educativos formales e informales: desde la escuela primaria hasta la universidad, pasando por la formación profesional y la preparación del profesorado.

"La formación del profesorado inculca un sentido del valor de la educación en las comunidades de refugiados y de acogida", señaló el P. Smolich.

La educación ofrece a los refugiados que pueden reasentarse las herramientas para contribuir a sus nuevas comunidades e integrarse plenamente en ellas; y a aquellos que pueden volver a sus hogares, reconstruir sus propios países.

Desde su fundación en 1980, el SJR ha puesto especial cuidado en garantizar que los más vulnerables tengan acceso a la educación, independientemente de sus circunstancias. Trabajando ya sea en las más recientes situaciones de emergencia, como Siria, ya sea en situaciones de desplazamiento prolongado como las del Chad, Etiopía y Kenia, el SJR está en condiciones de ofrecer una visión bien fundamentada y rigurosa en cuanto a la prestación de programas educativos eficientes y de calidad para los desplazados forzosos.

"Como seres humanos, a menudo estamos a merced de la guerra, de la naturaleza, de los gobiernos, de fuerzas que escapan a nuestro control. Por esta razón, casi 60 millones de personas en todo el mundo se han visto obligadas a abandonar sus hogares y a vivir en constante movimiento. Pero para las personas que viven de aquí para allá, que no pueden llevar nada consigo, siempre les quedarán esos conocimientos con los que cambiar su mundo", dijo el Padre Smolich.

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Fotografía: Flickr - Galo Naranjo. Licencia Creative Commons.

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