Habitat III: ¿Cómo tener incidencia en el proceso?

Desde el activismo a un cabildeo eficaz: una guía paso a paso para los grupos interesados.

El cabildeo para ser eficaz requiere sudor y lágrimas de dedicados activistas que con valentía se animan a dar pelea por la justicia en la primera línea del frente de batalla. La lucha  puede ser variada, desde el llano  hasta las más altas esferas de poder donde los decisores políticos hacen su trabajo.

Sin embargo, hasta los activistas más experimentados se resisten a la idea de llevar su trabajo de defensa y promoción a las Naciones Unidas, un lugar donde no es tarea fácil aprender rápidamente los entresijos de la diplomacia y el decoro. Aunque el sistema de la ONU pueda parecer un laberinto donde hasta los activistas más entendidos pueden perderse en la conmoción, la realidad es que con cierto conocimiento y habilidades de cabildeo, es muy posible llegar a tener una buena incidencia en los procesos intergubernamentales de la ONU.

El proceso Hábitat III, que resultará en la Nueva Agenda Urbana, está ahora pronto para un fuerte cabildeo  por parte de los grupos de interesados. Si bien el proceso se inició hace casi dos años, nunca es demasiado tarde para comprometerse con la importante tarea de garantizar una Nueva Agenda Urbana transformadora, justa e inclusiva.

Este marco hará un gran aporte: el de “localizar” los Objetivos del Desarrollo Sustentable (ODS)  — llevarlos del ámbito del debate mundial a la implementación local — y asegurar una coherencia entre los múltiples marcos regulatorios de la ONU adoptados en 2015 en temas de desarrollo y resiliencia.

Como consecuencia, la Nueva Agenda Urbana podría ser el ámbito decisivo en cuanto a los esfuerzos colectivos de la comunidad internacional en relación al desarrollo sostenible y al cambio climático. Aquellos activistas que normalmente han evitado llevar adelante sus actividades dentro de las instituciones políticas, puede que sean los que más tengan para ofrecer en las negociaciones intergubernamentales que comienzan formalmente en mayo.

Lo siguiente es una guía paso a paso de la estrategía efectiva para los activistas y los actores interesados en generar un impacto en el proceso Habitat III - o, por ende, en cualquier proceso de negociación intergubernamental en la ONU

Paso 1: Comprender la importancia de la Nueva Agenda Urbana

¿Qué distingue a la Nueva Agenda Urbana de Hábitat III de, por ejemplo, el Acuerdo París COP21 sobre cambio climático? Es de suma importancia que los actores interesados entiendan las particularidades de los diferentes procesos, ya que no todos los procesos intergubernamentales son iguales, y cada uno tiene diferentes efectos jurídicos y posibles resultados.

Un rasgo distintivo de la Nueva Agenda Urbana es que no es un acuerdo jurídicamente vinculante. Es un marco ambicioso que tiene como finalidad orientar a los Estados miembros de la ONU acerca de cómo garantizar que la urbanización sea sostenible, inclusiva y que pueda ser llevada a la práctica en beneficio de las pueblos de todo el mundo.

Por otra parte, tiene importantes precedentes: las conferencias Hábitat se celebran cada 20 años, empezando por el Hábitat I que tuvo lugar en Vancouver en 1976, seguida del Hábitat IIen Estambul en 1996. El Hábitat III, por tanto, es la continuación de un proceso a largo plazo que advierte la necesidad de que cada generación evalúe las tendencias del proceso de urbanización mundial y considere cómo la comunidad internacional puede trabajar en conjunto para resolver las problemáticas relacionadas con la forma en que los seres humanos poblamos el planeta.

Estar en conocimiento de estas realidades y de la historia básica podrá ayudar a orientar a los activistas en su búsqueda de resultados políticos significativos y tangibles.

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Fotografía: Flickr - Galo Naranjo. Licencia Creative Commons.

Paso 2: ¡Leer, leer, leer!

Los procesos intergubernamentales son a menudo un entrecruzamiento de historia, geopolítica, política y egos individuales. Por consiguiente, un activista que desee ser partícipe del proceso deberá hacer sus deberes.

Se elaboran documentos masivamente en las Naciones Unidas, pero cada uno presenta ideas fundamentales y posibles formas de avanzar en un proceso concreto. Es clave poder identificar y diferenciar las 67/290s de las Agendas 21.

Por lo tanto, no hay nada más crucial que mantenerse informado acerca de los materiales de lectura relevantes que se producen dentro de las Naciones Unidas como en otros ámbitos. Específicamente, aquellos que deseen participar e incidir en Hábitat III han de familiarizarse con los principales documentos políticos, concretamente los documentos elaborados por las “unidades de políticas” conformadas por expertos, y el “borrador cero” de la Nueva Agenda Urbana, así como con el cronograma del proceso.

También deberán leer acerca de las conclusiones de otros procesos políticos conexos. Entre estos están la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, el Acuerdo de París sobre cambio climático, el Marco Sendai para la reducción del riesgo de desastres, y la Agenda de Acción Addis Abeba.

Por último, es clave prestar atención a los debates actuales para poder empezar a reconocer patrones, tendencias y cómo los Estados miembros de la ONU están respondiendo al proceso. Por supuesto, puede haber una cantidad aparentemente imposible de documentos para leer. Sin embargo, equilibrando lecturas esenciales (no en cantidades abrumadoras) y participación sobre el terreno (como se indica a continuación), todo empezará a tomar sentido para el novato en la ONU.

Paso 3: Tener en cuenta el funcionamiento del sistema de participación

Resulta absolutamente esencial que aquellos que deseen involucrarse en Hábitat III entiendan el mecanismo de coordinación y participación de actores interesados que está siendo puesto en funcionamiento en el proceso. Participando como parte de un conjunto de grupos coordinados y dirigidos por aquellos que tienen gran experiencia en ámbitos intergubernamentales, las diferentes piezas del rompecabezas encajarán más rápidamente — el aparentemente interminable “bla, bla,bla” de los documentos mencionados anteriormente y de las declaraciones de los Estados miembros de pronto cobrarán mayor sentido.

En primer lugar, la base de la participación de los actores interesados en Hábitat III está en lo que se conoce como “grupos principales y otros interesados”, un mecanismo que surgió del proceso de desarrollo sostenible a principios de los 90. Estas plataformas proporcionan a sectores clave de la sociedad — como ser mujeres, niños y jóvenes, indígenas y muchos otros — un lugar formal dentro del proceso intergubernamental. A su vez permiten que organizaciones que se sienten identificadas con estos grupos principales se auto-organicen y unan sus esfuerzos para incidir en el proceso, tanto formal como informalmente.

En segundo lugar, Hábitat III organiza este sistema de grupos principales a través de un mecanismo de coordinación denominado Asamblea General de Socios (AGS), que amalgama los nueve grupos principales más los Socios de la Agenda Hábitat. Cada grupo es coordinado por co-dirección que deberá asegurar la transparencia y apertura para poder garantizar que todas las organizaciones tengan acceso a esta plataforma y por consiguiente al proceso HábitatIII.

Por último, los 15 grupos que conforman la AGS pueden ofrecer a las organizaciones e individuos dispuestos a involucrarse en el proceso un espacio donde se promueva el mutuo crecimiento y entendimiento y la cooperación. En definitiva, cuando existe un fuerte involucramiento de actores, los procesos intergubernamentales se benefician. Sin duda, esto lo confirman los resultados del Grupo de Trabajo Abierto sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el organismo intergubernamental y de actores interesados que elaboró los ODS.

Paso 4: Saber quién es quién

Cada Estado miembro de la ONU en un proceso intergubernamental tiene diferentes intereses y expectativas en cuanto a los resultados. Los actores interesados deberán descubrir cuáles son estos intereses y expectativas para poder hallar aliados entre los muchos negociadores que representan a las delegaciones nacionales.

Esto no significa que cada uno de los actores interesados deba dirigirse a un negociador por separado y plantearle pedidos y demandas, o tratar de congraciarse. Este tipo de cabildeo individual puede resultar un poco precario, ya que puede generar caos si muchos activistas o representantes de la sociedad civil intentasen hacer lobby al mismo tiempo. Lo mejor es coordinar al interior del grupo específico englobado dentro de la AGS al que se pertenezca para decidir cuál es la mejor manera de dirigirse a los gobernantes e intentar incidir.

Esta sugerencia no pretende desanimar a los actores interesados a que se vinculen directamente con los negociadores. Más que nada, el propósito es tratar de ayudar a los nuevos activistas en la ONU a entender que los representantes de los Estados miembros también son humanos y que hay límites en cuanto a lo que pueden manejar durante un proceso a largo plazo como Hábitat III.

Por consiguiente, para asegurar que el cabildeo sea coherente y efectivo, los representantes de las partes interesadas deberán trabajar en conjunto y actuar estratégicamente cuando se trata de acercarse a los negociadores. Eventualmente se formarán vínculos personales y el cabildeo se tornará una cuestión de compartir un café con representantes nacionales.

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Fotografía: Flickr - Galo Naranjo. Licencia Creative Commons.


Por último, es importante saber quién es quién entre los representantes de los organismos de la ONU, especialmente de la Secretaría de Hábitat III. Hay un gran número de funcionarios de la ONU trabajando en la preparación de la conferencia y de la Nueva Agenda Urbana. Con el tiempo, aquellos actores que participen del proceso se aprenderán los nombres y caras de los integrantes de la Secretaría (¡no se preocupen, son amistosos!) y se sentirán cómodos trabajando con ellos en los meses que restan hasta la conferencia Hábitat III.

Paso 5: Haga lo que haga, ¡no monte una escena!

Naciones Unidas es un excelente foro para la expresión y el cabildeo. Después de años de trabajar y realizar cabildeo allí, muchos de los representantes de las ONG y de los grupos de interés activos en Hábitat III se sienten cómodos deambulando por sus salas.

Sin embargo, la ONU no es un lugar indicado para protestas. Es importante que los activistas entiendan que una vez que entran en la ONU, su activismo debe adoptar un tono muy diferente. Cualquier perturbación, protesta, insulto a Estados miembros o el fingir que se representa a un Estado miembro podrían llevar a la expulsión y hasta la prohibición de asistir a futuras reuniones. Además de que proyecta una mala imagen sobre todos los otros activistas que están trabajando duro para influir sobre el proceso.

Así que no se perciba constreñido por la ONU, y siéntase libre de expresarse siempre en las formas apropiadas. Aunque sí tenga presente que ciertos tipos de comportamiento no serán tolerados.

Notas:

  • ¡Esperamos que este manual acerca del sistema ONU y del proceso Hábitat III sea de ayuda! Por más información sobre cabildeo, sírvase consultar la presentación sobre el tema elaborada por el asesor principal de la Coalición  Communitas Félix Dodds. También manténgase atento a anuncios de próximas capacitaciones sobre cabildeo organizadas por Communitas. Por último, no dude en contactar a la Secretaría de Communitas ainfo@communitascoalition.org ¡Con gusto responderemos todas sus preguntas!
  • Este texto explicativo fue escrito por Christopher Dekki, de la división de comunicación y defensa de políticas de la Coalición Communitas.
  • Translated by Stephanie Wildes.

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