La doctrina de la tribulación

Compartimos el texto que La Civiltá Cattolica publicó en 1987 del entonces provincial de los jesuitas en Argentina, Jorge Mario Bergoglio, S.J., en la presentación del texto "Las cartas de la tribulación" que recoge cartas de superiores generales de la Compañía de Jesús.

¿Por qué volver a proponer hoy un texto del entonces P. Jorge Mario Bergoglio que tiene como fecha la Navidad de 1987? Antes de responder a esta pregunta es necesario comprender el contexto en el cual fue escrito aquel texto.

El P. Bergoglio firma un breve prólogo a una colección de 8 cartas de dos padres generales de la Compañía de Jesús (Las cartas de la Tribulación, Buenos Aires, Diego de Torres, 1988). Siete son del padre general Lorenzo Ricci, escritas entre 1758 y 1773, y una del padre general Jan Roothaan, de 1831. En ellas se habla de una gran tribulación: la supresión de la Compañía de Jesús. Con el breve apostólico Dominus ac Redemptor (21 de julio de 1773, el papa Clemente XIV decidió suprimir la Orden como resultado de una serie de medidas políticas. Posteriormente, en agosto de 1814, en la capilla de la congregación de los nobles en Roma, el papa Pio VII hizo leer la bula Sollicitudo omnium ecclesiarum, con la cual la Compañía de Jesús fue restaurada plenamente.

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El entonces P. Bergoglio, en 1986 – terminado su período como provincial y, después, de rector del colegio Máximo y párroco en San Miguel–, fue a Alemania para un año de estudio. Una vez que regresó a Buenos Aires, continuó sus estudios y enseñó Teología Pastoral. En ese tiempo, la Compañía de Jesús preparaba la LXVI Congregación de Procuradores, que tuvo lugar del 27 de setiembre al 5 de octubre de 1987. La provincia argentina eligió a Bergoglio como «procurador», enviándolo a Roma con la tarea de informar sobre el estado de la provincia, discutir con los otros procuradores elegidos de las distintas provincias sobre el estado de la Compañía y de votar acerca de la oportunidad de convocar una congregación general de la Orden. Fue en este contexto que Bergoglio decidió meditar y presentar nuevamente aquellas cartas de los padres Ricci y Roothaan, porque, a su juicio, eran relevantes y de actualidad para la Compañía. Y para ello escribió un texto a manera de prólogo, que firmó tres meses después, de poco más de 2000 palabras, la mitad de las cuales eran notas.

Hoy La Civiltà Cattolica publica este texto que, difícil de encontrar actualmente. Al leerlo se siente la falta de las cartas a las cuales se refiere el texto de Bergoglio. Pronto proveeremos a su publicación. Aun así, el texto es claro en su significado. Junto con él presentamos en este fascículo una reflexión del P. Diego Fares que explica más profundamente el significado que Bergoglio da a estas cartas.

Continue la lectura de este texto en el sitio web de La Civiltá Cattolica siguiendo este enlace.

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