La juventud ante la espiritualidad y resistencia de los pueblos originarios

Desde el 18 al 24 de agosto se desarrolla el Primer Encuentro Regional de Jóvenes Indígenas de México y Centroamérica. Una reunión que se da lugar en la Casa San Bonifacio en Quetzaltenango, Guatemala, con el objetivo de generar una agenda regional con el tema “jóvenes líderes desde sus raíces en relación con el mundo”.

Estamos reunidas y reunidos jóvenes de México y Centroamérica del 18 al 24 de agosto en la Casa San Bonifacio en Quetzaltenango, Guatemala, con el objetivo de generar nuestra agenda regional con el tema “jóvenes líderes desde sus raíces en relación con el mundo”. Somos jóvenes líderes y lideresas de las culturas y pueblos Rarámuri, Tseltal, Ch’ol, Zoque y Náhuatl de México; K’iche’, Mam, Akateko, Q’anjob’al, Aguakateko, Chalchiteko de Guatemala; Garífuna de Honduras; Miskito de Nicaragua; Náhuatl-Pipil de El Salvador que, unidos nuestros corazones al de nuestras hermanas y hermanos mestizos compartimos nuestra palabra y la palabra de nuestras abuelas y abuelos para iluminar el camino que debemos andar juntos en la lucha y defensa de nuestra casa común, de nuestra espiritualidad, de nuestra cultura y de nuestra identidad.

En este compartir hemos visto cómo la palabra de las y los jóvenes no tiene cabida en la toma de decisiones en bien de sus comunidades.

Hemos reflexionado sobre las amenazas a nuestra cultura en nuestras regiones: Crimen organizado, migración, despojo de la tierra, falsa idea de progreso y mal uso de la tecnología, entre algunas. También descubrimos las fortalezas de nuestra cultura: nuestra espiritualidad, nuestra organización, Gobierno Comunitario, nuestra resistencia y nuestros idiomas maternos. Estos son los retoños, las flores, los frutos y las semillas que han brotado de las raíces que nunca han podido arrancar a nuestros pueblos. De estas raíces rebrota la vida como los renuevos que vienen con fuerza y hacen de nuevo que el árbol de nuestra historia siga cobijando bajo su sombra a las generaciones que seguimos las huellas de nuestros antepasados.

En la primera parte de nuestro encuentro estamos compartiendo los relatos de origen de nuestras comunidades, los mitos que muestran la resistencia de nuestros pueblos ante las amenazas. En ellas vamos descubriendo las estrategias para seguir nuestra lucha frente a los megaproyectos, a las compañías que explotan nuestros bienes naturales.

Los mitos también nos han reflejado la lucha ante la invasión de nuestras tierras, la resistencia de la naturaleza ante la destrucción que el ser humano ocasiona, la organización comunitaria frente a los gigantes que nos destruyen, la contaminación de los ríos. También nos han mostrado la participación de las mujeres, y nos han reflejado la espiritualidad que hemos heredado de nuestros pueblos, el significado de los ritos de perdón y agradecimiento de los pueblos a nuestra Madre Tierra por lo que la herimos y por lo que nos regala para vivir. Esto refleja la confianza y esperanza en los jóvenes para mantener vivas nuestras raíces así como dice la sabiduría de nuestros antepasados: “arrancaron nuestros frutos, cortaron nuestras ramas, quemaron nuestro tronco, pero no pudieron matar nuestras raíces”

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Primer Encuentro Regional de Jóvenes Indígenas de México y Centroamérica.

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