•   Diana Rueda, Derly Moreno, Andrea Padilla - SJR Colombia

  •   Migraciones

  •   Colombia

  •   Junio 28 de 2018

Las Promotoras de Salud, una iniciativa de construcción de paz liderada por mujeres en la frontera Colombia - Venezuela

Compartimos la primera de varias entregas del documento del SJR - Colombia: "Iniciativas de construcción de paz de mujeres en situación de refugio y desplazamiento forzado en Latinoamerica", que reconoce varios esfuerzos de grupos liderados por mujeres por construir la paz en Colombia.

Introducción a la experiencia

En la frontera de Colombia con Venezuela se ha venido trabajando con el grupo de mujeres “Promotoras de Salud” que residen en los asentamientos La Conquista y Guadalupe, ubicados en el anillo vial occidental de la ciudad de Cúcuta. Este grupo está conformado desde el año 2015 y cuenta con la participación de 25 mujeres en situación de desplazamiento forzado a causa del conflicto armado colombiano, así como también con personas de la comunidad de acogida.

Los principales objetivos de la iniciativa de paz que las “Promotoras de Salud” se han propuesto cumplir y que las han llevado a liderar importantes acciones en la comunidad son:

  • Sensibilización de la comunidad a través de estrategias de educación popular frente a la importancia de adquirir hábitos cotidianos para el cuidado de la salud.
  • Desarrollo de habilidades para la promoción comunitaria de la salud y la gestión del riesgo mediante acciones de cuidado y autocuidado.
  • Generación de espacios comunitarios para la transferencia de conocimientos que brinden herramientas prácticas a las familias para el cuidado de la salud y la gestión del riesgo.
  • Participación en el desarrollo de acciones de prevención y promoción de la salud y gestión del riesgo a nivel local, como brigadas de salud y suministro de tanques de almacenamiento de agua y filtros.
  • Consolidar estrategias individuales y colectivas que fortalezcan las capacidades locales para la construcción de paz dirigidas especialmente al cuidado en salud y gestión del riesgo de las familias de comunidad la Conquista.

En ese sentido, el SJR apoyó la formación de este grupo de mujeres desde una perspectiva comunitaria con el fin de obtener herramientas no sólo con relación a conocimientos en salud, sino también para el desarrollo de capacidades de liderazgo y para el intercambio de saberes en la comunidad.

Contexto socioeconómico

1

Desde hace unos años, han proliferado de manera importante una serie de comunidades como la Conquista, Villa Paz y Guadalupe que se han ido asentando en la zona periférica de la ciudad de Cúcuta. Estas comunidades están formadas, en su mayoría, por personas víctimas del conflicto armado colombiano que vienen de otras partes del departamento de Norte de Santander, otras regiones del país, así como colombianos que retornan de Venezuela y población históricamente empobrecida en la ciudad.

Aproximadamente desde el año 2009 la ciudad de Cúcuta empezó una recesión socioeconómica que se agudizó en el 2015, debido a que el sustento económico depende fundamentalmente del país fronterizo de Venezuela, el cual se encuentra en una fuerte crisis social, política y económica. Unido a esto, se suma las altas tasas de informalidad laboral, en las que aproximadamente el 75% de la población devengan su sustento diario de actividades informales, especialmente y muchas de ellas ligadas al contrabando y a una serie de actividades económicas ilícitas. Así mismo, por lo menos el 13% de la población vive en desempleo.

Esas mismas lógicas que se viven en la ciudad, se concentran de manera especial en las comunidades de La Conquista y Guadalupe, y se agudizan con la precariedad de las viviendas, la imposibilidad de acceder a agua potable, bienes básicos, alcantarillado y electricidad pero además, por el histórico abandono institucional para estas comunidades.

No obstante, a través de la organización comunitaria se han logrado iniciar un proyecto de alcantarillado que ya se encuentra en su fase final y ha permitido mejor la calidad de vida de las personas en la comunidad.

¿Cómo y porqué surge la iniciativa?

2

Esta iniciativa nace en respuesta a la identificación de necesidades comunitarias y ante las limitadas posibilidades de acceso a servicios de salud. Por ello, estas mujeres identifican la formación en temas de salud pública y cuidado comunitario como un factor relevante para implementar estrategias de prevención de la enfermedad y promoción de la salud tanto a nivel familiar como comunitario.

En el año 2014, junto con la comunidad, se construyó un plan de acción comunitario encaminado a la identificación de sus principales necesidades y los actores involucrados para la estrategia de transformación de dichas problemáticas.

A través de este proceso comunitario que identifica la salud como derecho vulnerado, se reconoce también que la epidemia y presencia de las enfermedades amenazan el desarrollo económico y social, la vida y salud de las personas. Siendo además un problema nacional de salud pública que afecta indiscriminadamente las poblaciones, ante lo cual es necesario fomentar el autocuidado individual, familiar y comunitario.

En el año 2015 se emprendieron esfuerzos dirigidos a la mitigación de dichos riesgos con el planteamiento de una estrategia general para la recuperación temprana de la población mayoritariamente víctima del conflicto armado, como parte además de los principios de calidad de vida y acceso a derechos desde lo comunitario en relación con el acceso a la salud.

Es así como un grupo muy valioso de mujeres se empiezan a formar en todos los componentes de salud pública, de prevención, de promoción de la salud y conforman este grupo de salud comunitaria de 25 mujeres que empiezan a formarse con el apoyo del SJR, de instituciones públicas y privadas con las que se logró hacer sinergia para fortalecer esa capacidad de aprender, de adquirir conocimientos y hábitos personales pero también replicarlos a las demás familias de la comunidad.

Acompañamiento del SJR Colombia

Este proceso liderado por las mujeres Promotoras de Salud ha sido acompañado desde el inicio por el equipo en Norte de Santander del Servicio Jesuita a Refugiados - Colombia a través del área de Integración Local y a partir de espacios de formación en temas de fortalecimiento de capacidades comunitarias para la gestión del riesgo y el cuidado preventivo de la salud desde la cotidianidad.

Así mismo, el SJR también brinda asesoría técnica en temas de participación efectiva de las víctimas en espacios de incidencia como la Mesa Municipal. Este proceso nace en conjunto con las Promotoras de Salud y busca estrategias para mejorar sus condiciones de vida en la comunidad de manera integral.

Sumado a esto y a la par de las formaciones tanto en salud como en temas de incidencia, el SJR busca exaltar las potencialidades de estas mujeres a través de la estrategia de reconciliación por medio de encuentros donde se trabajan temas personales e internos de sanación de heridas para que en el ejercicio de liderazgo comunitario esas heridas no sean llevadas y replicadas en esos ejercicios más globales.

Finalmente, la estrategia de acompañamiento que el SJR – Colombia ha hecho con este grupo de mujeres se ha dado desde un enfoque de derechos donde se busca el goce efectivo de derechos económicos, políticos, sociales, culturales y el acceso a medios de vida para así lograr una mejor integración local y alcanzar soluciones duraderas. Así mismo, el SJR brinda un acompañamiento desde un enfoque de Acción Sin Daño y Construcción de Paz en el que se resalta la ética de los miembros del equipo y la organización frente a la realidad violenta Colombiana y cada una de sus particularidades, con el fin de potenciar y propiciar las capacidades para la transformación social y construcción de paz.

Principales acciones como mujeres promotoras de salud

3

Desde que se consolidó el grupo, las Promotoras de Salud han desarrollado una serie de actividades enfocadas al cumplimiento de los objetivos mencionados anteriormente. A pesar de que ha sido un largo recorrido, lleno de alegrías y dificultades, al verlo en retrospectiva las participantes de la iniciativa destacan ciertos momentos significativos dentro de su proceso pues les han dejado grandes lecciones personales, colectivas y un fuerte impacto positivo en la comunidad.

Las mujeres recuerdan claramente que la comunidad empezó a pensarse el tema de la salud cuando se planteó la posibilidad de crear un sistema de alcantarillado artesanal a través de tubos donados, pues hasta el momento no había ningún tipo de saneamiento ni drenaje en la zona. Este esfuerzo no sólo generó beneficios en temas de salud, sino que también motivó a varios habitantes a gestionar la creación de algún tipo de organización colectiva.

Seguido a esto, y de la mano de la licenciada Marjorie Sánchez, la comunidad realizó un diagnóstico de enfermedades de parasitismo a través de encuestas y muestras coprológicas a más de 300 habitantes de La Conquista. Las mujeres del grupo se encargaron de aplicar las encuestas, recolectar las muestras y enviarlas al laboratorio para su análisis.

Los resultados reflejaron que había presencia de parásitos intestinales casi en el 70% de la población estudiada (la mayoría de ellos niños y niñas), muy probablemente debido al consumo de agua contaminada y el desconocimiento de hábitos de higiene. Ante esta situación, fue inminente la necesidad de contribuir a solucionar esta problemática común. De ahí surgió la idea de realizar diversas jornadas de formación en higiene básica, desparasitación y entrega de filtros, tanques de agua y tuberías para el drenaje.

Al unísono, las Promotoras de Salud recuerdan las brigadas de salud como los momentos más significativos de su experiencia en el proceso. Casa a casa, estas mujeres llegaron compartiendo sus conocimientos sobre reglas básicas de higiene y entregando los medicamentos necesarios para la desparasitación. Posteriormente, el SJR hizo entrega de los filtros y tanques de agua a las familias más necesitadas.

Gracias a esta buena experiencia, la motivación de las mujeres y las gestiones del SJR permitieron realizar una segunda brigada en alianza con la Fundación Sanitas. Estas jornadas, a las que asistieron médicos de distintas especialidades, se realizaron no sólo en el barrio La Conquista, sino también en La Fortaleza. En ambos lugares se hizo un fuerte énfasis alrededor de los métodos de planificación familiar.

Principales logros alcanzados

4

En este contexto, y tras el interesante camino que han recorrido las mujeres Promotoras de Salud, es pertinente destacar algunos de los principales logros, aprendizajes y transformaciones que han surgido a lo largo del proceso. Cabe aclarar que aunque muchos de ellos se han dado dentro del colectivo de este grupo de mujeres, otros se reflejan bien sea desde los habitantes de la comunidad de La Conquista o bien, a título personal de las participantes. En sus distintos niveles y grados, todos estos logros, aprendizajes y transformaciones son igualmente valiosos y dicientes.

Entre los logros, un primer elemento a considerar es el mejoramiento de la calidad de vida de la comunidad. Evidentemente, las actividades de formación y sensibilización lideradas por las Promotoras han tenido un impacto positivo en la población, pues ahora hay mayor conciencia frente a la importancia del cuidado de la salud. La población misma reconoce que ahora los ancianos y niños ya no se enferman tanto como antes, y que en dado caso pueden acudir a las promotoras para orientaciones sencillas de temas relacionados con la salud.

Este gran logro no hubiera sido posible sin una serie de capacidades claves que poco a poco se fueron consolidando dentro del grupo. Por ejemplo, la capacidad de ser gestoras de su propio proceso ha sido evidente tanto para el SJR como para las promotoras, ya que estas mujeres lograron convencerse de que pueden ser protagonistas de los cambios que desean.

De hecho, desde el ejercicio de elaboración del plan de formación y divulgación, cada una de ellas hizo conciencia de que las soluciones a los problemas que habían identificado debían salir desde la propia comunidad, desde su propio grupo. Este protagonismo y liderazgo ha generado que sean altamente reconocidas no sólo en su comunidad y barrio, sino también en otras poblaciones de la zona. Momentos como la brigada de salud con Sánitas y las gestiones ante la Secretaría de Salud y Kpital Cúcuta S.A para la limpieza del sistema de acueducto y alcantarillado, han derivado en un gran respeto de sus vecinos y una mayor motivación para continuar su misión.

En este mismo sentido, el SJR destaca el empoderamiento de estas mujeres, quienes asumieron el liderazgo de su proceso, identificaron la problemática, propusieron soluciones y sortearon las dificultades del camino. Este empoderamiento ha estado marcado también por un fuerte cambio en la participación de las mujeres en espacios de formación y gestión, en los que generalmente participan los hombres. Desde su rol de mujeres, ellas reconocieron la importancia de participar y expresar sus ideas, entendiendo que esto les abre todo un mundo de posibilidades.

Incluso, su liderazgo ha impactado también la visión de los hombres, quienes al ver el ejemplo de las mujeres, se muestran más solidarios, comprensivos y conscientes de la higiene y la salud. Y dado el nivel de conocimiento y asertividad frente a su propia salud, ahora muchas se han llenado de valor para discutir temas de planificación familiar con sus parejas.

Ahora bien, a nivel comunitario tanto las mujeres como el SJR resaltan que también se ha venido generado un cambio en la comunidad de acogida quienes, a raíz de las actividades realizadas en el marco de las Promotoras de Salud, han modificado su percepción con respecto a la población víctima de desplazamiento que ha llegado a asentarse en los barrios y zonas mencionados. A medida que se visibiliza la capacidad de esta población para aportar riqueza, creatividad y energía a la construcción colectiva.

Este punto es supremamente valioso, en tanto la comunidad se ha dado cuenta que este proceso hace parte de una construcción colectiva de dinámicas de paz y reconciliación en pro de la mejora de las condiciones de toda la comunidad. Es una muestra de que aún en medio de dinámicas complejas como las del desplazamiento forzado, las víctimas también tienen en sus manos la posibilidad de contribuir a generar pequeños cambios que impacten positivamente su condición, la de su familia y la del resto de la comunidad.

Por último, a nivel personal también se destacan varias transformaciones. A través de la formación y de la atención en salud a sus vecinos, algunas mujeres que antes eran calladas y tenían poco contacto con la comunidad han aprendido a desenvolverse en espacios sociales, a convivir con otras mujeres y hombres de su comunidad. Ahora ven la importancia de ayudarse entre ellas mismas, de preocuparse por las situaciones de los demás y brindar apoyo en la medida de sus posibilidades.

Para muchas, la participación en el grupo de Promotoras de Salud también ha sido un símbolo de superación de vida. Aunque reconocen que su historia de desplazamiento y viven conscientes de las dificultades de su situación actual, el atender a otras personas, escuchar sobre otras realidades y preocuparse por la salud de los demás, les ha permitido valorar su propio rol de una manera diferente. Ahora ven con otros ojos su posición como mujeres, tomadoras de decisiones, pilares de sus familias y líderes en su comunidad, que trabajan de manera organizada para lograr unos objetivos comunes.

Un último elemento a destacar entre este grupo de mujeres es que esta iniciativa ha despertado en ellas el deseo de estudiar. Las capacitaciones que han recibido las ha motivado a continuar aprendiendo cada vez más sobre temas de higiene y salud. De hecho, algunas están considerando iniciar un estudio formal en enfermería.

Dificultades

5

Para reflexionar sobre las dificultades que se han venido identificando en el marco del proceso de acompañamiento al grupo de mujeres Promotoras de Salud en la ciudad de Cúcuta, se identifican en primer lugar la situación de vulnerabilidad de su contexto socioeconómico al estar inmersas en situaciones de violencia por el conflicto armado en el país, dejándoles como consecuencia no solo pérdidas materiales sino también humanas.

En este sentido también se ha podido identificar carencias a nivel social y familiar, sin dejar de lado las situaciones económicas que las mujeres viven en su cotidianidad. También desde el punto de vista comunitario se ha podido identificar que estas situaciones de violencia vividas por la mujeres como parte de sus historias de vida, en su medida han desestructurado las posibilidades de construcción colectiva para el trabajo comunitario.

Es una dificultad en este tipo de procesos pensarse una vida comunitaria cuando el mínimo vital no está garantizado pues representa en cierta medida una constante. Es por ello, que aunque existe un empoderamiento organizativo liderado por las mujeres Promotoras de Salud aún su comunidad sigue en la lucha gestionando con el gobierno local la garantía y acceso a servicios básicos.

Por otro lado, se denotan las dificultades que desde la labor del Servicio Jesuita a Refugiados son propias por las situaciones de contexto de las comunidades que se acompañan en territorio, da a lugar que aunque existe una estrategia de intervención desarrollada no tiene una aplicabilidad exacta. Por consiguiente, la intervención con cada comunidad debe reinvertarse y en cierta medida transformarse a dichas dinámicas. Es por ello, que poner como ejemplo esta experiencia representa una oportunidad de aprendizaje para la organización.

Proyecciones

En prospectiva, el interés primordial del acompañamiento del SJR es que la comunidad continúe desarrollando y consolidando capacidades, estrategias y herramientas que posibiliten la sostenibilidad de este proceso de integración local. En este sentido, es importante que la formación tanto en temas de salud como en capacidades de empoderamiento y liderazgo, sean lo suficientemente sólidas para que aún cuando el SJR no esté presente en el territorio, la organización y el grupo de mujeres continúen su labor.

Bajo esta misma línea, las Promotoras de Salud opinan que a futuro su grupo se debe fortalecer cada vez más a fin de seguir generando impactos positivos en sus entornos personales, colectivos y comunitarios. Para ello, piensan que deben replicar aquellas estrategias de trabajo comunitario y social que han funcionado en su contexto como lo fueron las brigadas de salud y las capacitaciones en higiene. De igual forma, pretenden ampliar su grupo y recientemente han aceptado la participación de hombres interesados en formarse como promotores de salud. Por último, les ilusiona pensar en nuevos mecanismos que favorezcan el cuidado del medio ambiente, especialmente frente al manejo de basuras en el barrio.

Mujeres y construcción de paz

La iniciativa de las mujeres Promotoras de Salud es una aporte a la construcción de paz en la medida que la comunidad se puso de acuerdo en torno a un problema colectivo a fin de hacer un camino conjunto que mejorara sus condiciones de vida. En este proceso descubrieron la importancia que tanto la población de acogida como la población afectada por el conflicto participarán de manera conjunta en las soluciones de sus problemáticas así como también redescubrieran la grandeza de la construcción comunitaria. Esto como consecuencia de los principales impactos que ha dejado el conflicto armado en lo local: la ruptura de los lazos de confianza y de construir caminos conjuntos.

En ese sentido, las mujeres Promotoras de Salud han logrado recuperar espacios y posibilidades que la violencia había quitado, en especial, de construir colectivamente para superar las condiciones de insalubridad que generaban enfermedades en niños y jóvenes y que por tanto, las llevó a salir del individualismo para pensar en la necesidad que toda la comunidad mejorará.

En relación al rol de la mujer, cobra relevancia que ellas sean las que han liderado esta iniciativa ya que ellas han sido profundamente afectadas por la violencia pero a su vez han sido capaces de romper esquemas familiares y comunitarios patriarcales para decidirse por la construcción desde su rol de mujer, desde su rol de madre, desde su rol de esposa en un propósito colectivo.

Las mujeres muestran un alto interés por organizarse, desarrollarse y tener un impacto en la comunidad. Su aporte no sólo ha transformado la comunidad sino que también las ha transformado a ellas a nivel personal y a nivel familiar. Ellas han creado lazos muy estrechos al interior del grupo de mujeres que les ha permitido ser un entorno protector para ellas mismas, afianzar lazos de confianza, sanar y construirse como líderes.

Recomendaciones para el trabajo

6

Con mujeres
  • No llevar propuestas desde el SJR, sino permitirse conocer primero la comunidad y construir los planes de trabajo con ellas mismas. ya que son quienes conocen sus principales necesidades en el contexto que habitan. Desde el SJR esta ha sido la mejor manera de entrar a las comunidades y empezar acompañar a las mujeres y lograr impactos positivos que transformen sus vidas y entornos.
  • Resaltar que las mujeres desde su día a día pueden aportar reconocimiento a las diferentes habilidades de cada una.
  • Identificar cómo el conflicto armado ha afectado de manera diferente a hombres y mujeres: y a partir del reconocimiento de esas historias, de hacer una memoria histórica y de resignificar sus historias de vida para canalizar esos eventos de dolor en acciones que no sólo las sane a ellas internamente sino que les permita aportar a la sociedad y a la reconciliación social.
Para la Construcción de paz
  • Se debe tener en cuenta que la paz en los territorios va más allá de que la gente apropie un marco conceptual de lo que implica la paz y la reconciliación, es más la facilitación de espacios para que esa construcción de paz y esa reconciliación se empiece a construir desde los contextos y las realidades concretas.
  • Es imprescindible una clara postura ética del profesional y la organización frente a la realidad violenta Colombiana y cada una de sus particularidades, con el fin de potenciar y propiciar las capacidades para la transformación social y construcción de paz, en vez de exacerbar factores que potencian el conflicto, ya que no es un secreto la complejidad del contexto, marcado por el conflicto armado colombiano que de no abordarse con claridades metodológicas y éticas puede terminar afectando en mayor medida la población víctima que es acompañada.
  • Las acciones al mejoramiento de la calidad de vida no sólo desde el individuo sino desde la colectividad es un lenguaje de la construcción de paz y de la reconciliación.

En palabras de los protagonistas

En el mismo año 2014 nos atrevimos a construir con la comunidad una visión compartida de lo que estaban padeciendo pues el alto índice de enfermedades y la dificultad para acceder al sistema de salud llevaba a que las familias se movieran de la ciudad o el barrio, lo que hacía muy difícil la construcción colectiva y comunitaria, por los altos índices de rotación y de movilidad en la zona. Fue un ejercicio muy valioso en donde la comunidad tomó un liderazgo muy importante porque no hay que olvidar que se trata de pensar las necesidades comunitarias cuando incluso las necesidades familiares e individuales aún no estaban satisfechas.
Oscar Calderón, Coordinador equipo SJR Colombia en Norte de Santander.

La iniciativa nació como consecuencia de los brotes, epidemias, chikungunya, fiebre, diarrea especialmente en los niños y la comunidad tratando de buscar entre todos hierbas o algún medicamento, ahí nos dimos cuenta que necesitábamos al menos una droguería cerca o algo. Entonces como el SJR ya estaba acá , le dijimos que necesitamos al menos saber cómo se trataba una diarrea o cómo se baja una fiebre, es decir, lo más básico, en especial , cómo poder volver el agua más potable. Cuando los del SJR vinieron les dijimos que no sabíamos nada de estas cosas básicas pero que necesitábamos aprenderlas y ellos empezaron a darnos el horizonte y la guía. Ahí nació lo de Promotoras de Salud, empezamos 25 formándonos, fueron unas capacitaciones muy lindas porque aprendimos hasta cómo medir la presión arterial, los cuidados para levantar una persona fracturada o que se caiga.
Lucila Cañon, Promotora de salud.

El SJR siempre va a la parte más necesitada, cuando ellos llegaron acá nosotros estábamos casi que enredados, ciegos, de todo (...) y ellos fueron unas personas que llegaron a darnos la mano, son muy interesados en saber qué es lo que nosotros realmente necesitamos. Tanto apoyo espiritual, como apoyo moral, apoyo material. porque ellos apoyan de todo. El SJR siempre ha sido presto, o sea se ha mantenido al tanto de que nosotros nos ha gustado trabajar y estar unidos. Entonces de ahí salió la idea como de que el SJR nos capacitara. Fue un año. Ellas aportaron, aportaron mucho en ese sentido, en capacitarnos, hubo muchas señoras, muchas muchachas que en ese momento, pues acudieron a ese llamado y sí, fuimos capacitadas y hoy en día pues se han logrado cosas muy buenas por ese medio, por tener nosotras ese grupo de Promotores de Salud. En este momento hay por ahí más o menos unas 25 mujeres, y ya unas, digamos que súper preparadas, que ya caminan solas y otras, pues que apenas están iniciando trabajo, pero igual ya precisamente por lo que han visto que se han hecho trabajos buenos, que el SJR nos ha dado un apoyo total, pues entonces eso nos ha animado mucha, Cada día a capacitarnos más y más.
Mariela García, Promotora de Salud.

Se hizo un trabajo también el año pasado, con el SJR, muy fuerte. Y fue algo que nos dejó impactados a más de uno. Que fuera de que vienen y le enseñan a uno, entonces todavía vienen y le regalan, le proporcionan los medios. Como fue traer por ejemplo los filtros y timbos totalmente higiénicos con su tapa. Eso para no tomarnos el agua tal como llega... antes estábamos con canecas.
Mariela García, Promotora de Salud.

Fue algo, una experiencia pues que nunca se nos olvida porque, por ejemplo, yo presenté un servicio que nunca en mi vida creí que fuera a dar la talla, porque me pusieron que yo era la que iba a representar todas las promotoras de salud (...) de mí salió un don que en ese momento yo pensé que no tenía. Y ellas todas caminaron a la par, o sea, todos estaban a la par conmigo, siguiendo las instrucciones. Entonces eso me gustó mucho y fue algo muy especial.
Mariela García, Promotora de Salud.

Allí nos capacitaron muy bien, ya sabemos tomar lo que tiene que ver con la presión, el azúcar, el peso de los niños, manejar los alimentos, sabemos detectar, por ejemplo, si un niño está desnutrido.
Mariela García, Promotora de Salud.

Recuerdo unas palabras de una mujer en el día de la graduación de su formación como promotoras de salud comunitarias. Ella identificaba que este proceso de ser un apoyo para la comunidad que la recibió cuando llegó desplazada a la ciudad era un camino muy bello en donde ella realmente se había sentido realmente útil, aportándole algo a esa comunidad. Incluso lo identificaba como un proceso de rehabilitación social de reparación más allá de la indemnización.
Oscar Calderón, Coordinador equipo SJR Colombia en Norte de Santander.

Que las mujeres unidas si somos capaces de salir adelante, con nuestros hogares, con nuestros hijos y aportamos mucho en la comunidad, cuando la mujer está unida, está trabajando verdaderamente.
Mariela García, Promotora de Salud.

Mi vida se ha transformado mucho porque yo era de las mujeres que casi no salía, que casi no quería hablar con nadie. Y desde que inicié con lo de Promotoras, pues salgo más a las reuniones, me incluyo más con lo que tiene que ver con los jóvenes, con mujeres. He aprendido a querer a muchas personas.
Sara Vergel, Promotora de Salud.

“De ver la satisfacción en la gente, uno se esmera más para hacer las cosas, aprender más, eso es lo que le enseña a uno a ser líder”
Promotora de Salud

“Eso fue como haber estudiado en una universidad. Mientras unas demostraron sus capacidades, otros nos beneficiamos de los servicios, lo más valioso para uno cuando fue (en las brigadas) ver a la persona que realmente lo necesita, ese agradecimiento, ese brillo en los ojos, esa sonrisa. Es algo espectacular.”
Lucila Cañón, Promotora de Salud.

Para 2017 ya se construyó un plan de acción participativa no solamente con las Promotoras de Salud, sino también con el resto de la comunidad. En este plan el SJR va perdiendo protagonismo dentro del proceso, pues la idea es que la comunidad continúe apropiándose de sus labores. De modo que, vamos a continuar acompañándolos en gestiones de incidencia, liderando formaciones en temas organizativos y siendo puente de comunicación entre instituciones. Sin embargo, lo importante es que ellas mismas empiezan a acercarse a las instituciones tanto públicas como privadas, en busca de apoyo ya sea para temas de incidencia o formativos.
Marlen López, Asesora SJR Norte de Santander.

“La paz es la esperanza más grande que nosotros tenemos, es cómo florecer, como ver el sol cuando empieza a brillar”.
Promotora de Salud

El aporte a la paz es la posibilidad de generar espacios para que la comunidad de acogida y la población migrante que llega a estos territorios puedan construir juntos la visión de su territorio y sean los protagonistas de su propio cambio.
Oscar Calderón, Coordinador equipo SJR Colombia en Norte de Santander.

Es una iniciativa local para la paz que le ha permitido
a la comunidad reconocerse a sí misma más allá de la individualidad, se han reconocido como un entorno y como un colectivo. Yo creo que esa es de las cosas más especiales y significativas de la Conquista porque se han podido organizar a pesar de tener diferentes realidades, historias y perspectivas pero se han enfocado en un mismo camino, y es lograr esos sueños que han construido juntos y empezar a caminar poco a poco tras la consecución de todos esos sueños que hoy empezamos a ver materializados en muchas obras que han podido avanzar en el barrio.

Marlen López, Asesora Integración Local SJR Norte de Santander.

Ha sido la oportunidad de vivenciar todas esas capacidades de mujeres con historias diferentes, y con un montón de historias, de situaciones de violencia y que las han afectado mucho, pero que ellas traen a este territorio y la transforman, no para seguir pensando como víctimas, como afectadas sino cómo transformo yo todo eso y mi comunidad de una manera positiva.
Marlen López, Asesora Integración Local SJR Norte de Santander.

Para mí el aporte para la paz sería incluir más mujeres para que en vez de estar por ahí peleando o en la calle, nos unamos a la labor de ayudar a los vecinos, de ayudar a la comunidad y de ayudar a personas que nos necesiten.
Sara Vergel, Promotora de Salud.

La mayoría de la población somos mujeres y somos las más preocupadas. El esposo es el que se preocupa por traer el aporte económico y lo de la casa y una de mujer como tiene más tiempito, saca los espacios para aprender.
Lucila Cañon, Promotora de Salud.

Yo como mujer he pensado y dentro del seno de la familia, que la paz, no precisamente fue porque se sentaron y dialogaron allá en unas mesas tendidas en blanco (...) yo creo que la paz es de nuestro seno, de nuestra familia, de nuestro corazón, de nuestra vida. Entonces ese es el mensaje para las mujeres, nosotros debemos de aportar a la paz desde nuestro hogar, desde nuestro nosotros, desde yo misma, de cómo yo misma tengo que prepararme y ayudar a preparar a los demás para que se pueda aceptar la paz en nosotros (...) De pronto con menos plata, pero con más incidencia, con más voluntad, con más amor, más bien sí conseguimos la paz. No con tantos bombos y platillos, no hay necesidad de tanta cosa.
Mariela García, Promotora de Salud.

Créditos

Elaborado por:

  • Diana Rueda - Responsable gestión de la información y comunicación SJR LAC
  • Derly Moreno - Responsable área de Comunicaciones SJR Colombia
  • Andrea Padilla - Asistente Gestión del Conocimiento SJR Colombia

Fotografías de:

  • Derly Moreno - Responsable área de Comunicaciones SJR Colombia
  • Diana Rueda - Responsable gestión de la información y comunicación SJR LAC

Con la colaboración de:

  • Grupo Mujeres Promotoras de Salud - La Conquista
  • Oscar Calderón Barragán - Coordinador regional en Norte de Santander
  • Marlen López - Asesora área de Integración Local
  • Equipo Integración Local SJR Norte de Santander

Comentarios

Video