Los mercados laborales, pobreza y desigualdad desde un enfoque de Derechos Humanos

La aportación fundamental de este estudio es la vinculación de los mercados laborales al análisis de la pobreza y la desigualdad en América Latina, desde un enfoque de derechos, derechos sociales que, en su más amplia acepción y aceptación a nivel internacional, se encuentran enmarcados en los denominados Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC).

El incumplimiento de los DESC en materia de derechos humanos laborales tiene implicaciones en la pobreza, entre ellas, la existencia de mercados laborales donde el salario mínimo oficial sea menor a la línea de pobreza y con ello, la persistencia de mercados laborales con un elevado número de trabajadores que, aunque cuenten con cierto nivel de cualificación (educación), se encuentran en pobreza. La falta de crecimiento (y su vinculación con la productividad social) y la acentuada desigualdad (y su profundización) son obstáculos importantes para el ejercicio de los derechos económicos y sociales.

La inobservancia a lo establecido en las Constituciones de los Estados nacionales y en los tratados internacionales en materia de derechos económicos y sociales, en particular de derechos laborales fundamentales –como el derecho a una remuneración que permita satisfacer las necesidades de un jefe de familia y su familia-, está vinculada a un menor crecimiento y a una mayor desigualdad, generando pobreza por ingresos.

La profunda desigualdad de América Latina es histórica y es la más alta del mundo. Su persistencia es un factor que juega siempre en contra del cumplimiento de derechos. Más aún si un país crece poco o si su crecimiento económico no es pro pobre y se encuentra concentrado en la parte más alta de la distribución.

En economías capitalistas o de mercado, las crisis económicas recientes de los ochenta y noventas del siglo pasado, y la de 2008-2009, los ajustes realizados en la economía han implicado recortes no sólo al gasto público, sino caídas severas en los salarios promedio y mínimos. En crisis, ante una caída en la productividad social y pérdida de riqueza (PIB, empleos) en un entorno de baja organización laboral y control (corporativo) de los trabajadores, existe evidencia de caída en la participación de los salarios en el ingreso nacional.

La caída generalizada en los salarios, junto con el fortalecimiento de la competencia entre los trabajadores y su falta de organización, generan condiciones de aceptación a la caída en los salarios en todas las ramas y sectores de la economía en situaciones de crisis. La otra posibilidad, el alto desempleo, fenómeno más visto en economías capitalistas avanzadas, es algo que, producto del alto nivel de la economía subterránea o informal, es poco visto en América Latina. Es más bien la profundización de la informalidad en el mercado laboral (falta de seguridad social), acompañada de la caída en las remuneraciones, lo que puede dirigir a que población ocupada que no se encontraba debajo de las líneas de pobreza, las haya cruzado. Es también condición para que los trabajadores sin seguridad social empeoren sus condiciones de vida en términos absolutos y relativos (a otros trabajadores y población ocupada en general).

En la salida a las crisis recientes, algunos países de América Latina han logrado disminuir los niveles de pobreza al acompañar políticas sociales exitosas con políticas en el mercado laboral que garantizan la efectiva aplicación de derechos sociales, como estrategias para que los salarios mínimos se ubiquen cerca o por encima de la línea de pobreza. En otros casos, donde las políticas públicas no se dirigen a mejorar sostenidamente los ingresos laborales y no hay conjunción en esfuerzos de política social, los resultados en materia de pobreza son magros o nulos.

El presente Informe Regional recoge las experiencias de seis países de América Latina. Analiza los mercados laborales, la pobreza y la desigualdad desde un enfoque de derechos. Para su análisis, la pobreza es vista a través de una conjunción del enfoque de derechos con el de necesidades desde una perspectiva multidimensional, utilizando el innovador Método de Bienestar Socioeconómico (MBS) desarrollado por Reyes y López (2016). La Metodología del MBS brinda la construcción de un índice de bienestar que permite, además del análisis de la pobreza en sus múltiples dimensiones, profundizar sobre el nivel de bienestar socioeconómico de la población. Con el MBS se obtiene además de la medición de la pobreza por ingresos, el grado de carencias en otras dimensiones, de pobreza general multidimensional y de desigualdad en la distribución del ingreso, otorgando además la posibilidad de evaluar los cambios en la distribución en el tiempo (movilidad social).

La utilización del MBS en el Informe Regional AUSJAL sobre mercados laborales y pobreza tiene como materia central un análisis del bienestar socioeconómico de la población ocupada, clasificada en categorías o clases para ubicar en qué lugar de la distribución del bienestar –no sólo del ingreso- se encuentra cada una de ellas, si se encuentran debajo o encima de los umbrales mínimos de bienestar por dimensión y en general. Con ello, se logra identificar también el nivel del déficit o deuda social que se tiene en materia de derechos humanos laborales vigentes en cada país.

Deseamos que la contribución, no sólo en el ámbito de la divulgación científica, sino también para el rediseño y elaboración de políticas públicas, del presente Informe y sus casos nacionales, sea la pertinente para América Latina y los países en cuestión.

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