Preguntas y respuestas sobre la política “tolerancia cero”

Hasta las voces amigas al presidente Trump han condenado energéticamente la política de "tolerancia cero" a los migrantes de su administración. Estas preguntas que responde Francelía Solano de Plaza Pública nos permiten entender mejor estas leyes del gobierno norteamericano.

Muchas preguntas quedan ante la decisión del gobierno estadounidense de separar a los niños de sus padres migrantes, aquí encontrará algunas de las respuestas

¿Por qué están separando a los niños de sus padres?

Por decisión del Gobierno de Estados Unidos. Trump dijo la semana pasada en un discurso a pequeños empresarios: "Yo no quiero que los niños les sean retirados de sus padres, pero cuando buscamos procesar a los padres por venir aquí ilegalmente, algo que se debe hacer, hay que separar a los niños". La ley permite enjuiciar a un adulto por cruzar ilegalmente la frontera, pero no se puede procesar a un niño por esto. Así que el Gobierno de Trump decidió enviar a los adultos a prisión y a los niños a un centro de acogida. Las anteriores administraciones permitían que los niños estuvieran detenidos junto a sus padres. Trump parece estar utilizando estas medidas para negociar con el Congreso legislación más restrictiva contra la migración, tanto la irregular como la legal.
Hoy anunció un cambio en esta política: dijo de firmaría para evitar la separación, pero no la deportación. Si lo confirma los niños estarían detenidos junto a sus padres por un periodo de tiempo no determinado. 

¿Qué ley obliga que los niños sean separados de sus padres?

Ninguna. La mayoría de las normas lo prohíben o desaconsejan, en especial los tratados internacionales. Úrsula Roldán, Coordinadora del área de Migraciones del Instituto de Dinámicas Globales y Territoriales de la Universidad Rafael Landívar, explica que es una política aplicada por Trump llamada “tolerancia cero” para evitar una práctica que era habitual entre los migrantes que ya estaban en Estados Unidos: pedir que llevaran a sus hijos a la frontera en busca de la reunificación familiar. Hasta ahora los niños que encontraban en la frontera eran entregados a su familia. “Este era un paso para la integración familiar y permitía iniciar un proceso para la permanencia del menor”. Roldán dice que esta nueva política “busca desincentivar esta práctica” pero añade que “esto contraviene la preferencia de la niñez en las leyes norteamericanas y las leyes internacionales, especialmente el derecho internacional humanitario”. Según Otto Rivera, secretario ejecutivo de la Coordinadora Institucional de Promoción por los Derechos del Niño (Ciprodeni), esta acción “viola flagrantemente los derechos de los niños”. Rivera resalta que EEUU es el “único país del mundo que no ha ratificado la convención sobre los derechos del niño”.

Jeff Sessions, el fiscal general de EEUU, ha dicho que en el gobierno de Obama hubo más separación de niños de sus padres en la frontera de EEUU. ¿Esto es cierto?

Según Roldán las deportaciones de Obama eran mucho mayores. De acuerdo con datos de la Oficina de Detención y Deportación (por sus siglas en inglés ICE) en 2013 hubo 54,423 deportados guatemaltecos, frente a los 33,570 del año 2017, del gobierno de Trump. Pero resalta que las deportaciones en la anterior administración respetaban los derechos de la niñez y añade que existía tolerancia en cuanto a migración de menores.

“La política de cero tolerancia no es nueva, esta viene de la administración de Obama”, dice Rivera, del Ciprodeni. Y de hecho, George W. Bush ya empleaba esa expresión. La gestión de Trump ha endurecido  sus medidas, y según Rivera “la magnitud y la frialdad” es lo que hace distinta a la actual. Montenegro cuenta que también en tiempo de Obama las deportaciones de menores regularmente se daban por separado. Dice que en los casos que ha llevado el ECAP, en una sola ocasión se deportó al núcleo familiar completo y no solo al menor. Explica que se puede deportar a los padres e hijos juntos, pero muchas veces los migrantes desconocen este derecho.

La canciller guatemalteca Sandra Jovel dice que los niños reciben "el mejor trato posible" ¿Es cierto?

“Hay que definir el mejor trato posible para quién”, dice Rivera. Comenta que “si en el interés superior de los niños, niñas y adolescentes deben privar el derecho de la familia, el mejor trato posible no es separarlos de su contexto familiar”. Roldán añade que las fotografías, audios y videos que están circulando no sugieren que están teniendo el “mejor trato posible” ya que se encuentran dentro de jaulas.

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¿Qué tan largo es el proceso de reencuentro?

Marleny Montenegro, psicóloga del Equipo de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial (ECAP) que atiende casos de familias deportadas, dice que la mayoría de veces los adultos son enviados primero y que meses después se reúnen con los niños. Mientras, los menores son retenidos entre dos meses y un año en los centros.

¿Cuántos niños han sido separados de sus padres?

Este proceso de separación familiar inició en abril pasado y se estima que desde entonces han separado a cerca de 2,000 mil niños de sus padres, incluyendo bebés.

¿Cómo se garantiza que los niños no serán lastimados o abusados durante la separación?

Roldán dice que es “sumamente difícil garantizarlo, pues el gobierno de Estados Unidos no permite la participación de órganos en instancias en materia de derechos humanos, que puedan acompañar este proceso de separación”.  Por su parte Rivera dice que “el abuso ya se dió” y ahora “solo queda ver el retorno y la garantía de que la niñez llegue con su familia”.

¿Qué daño psicológico puede causar en los niños esta separación?

Montenegro, quien da apoyo psicológico a los menores, dice que las repercusiones pueden ser diversas. Cuenta que algunos se adaptan a la situación pero otros padecen de ansiedad y depresión al regresar. Añade que influye mucho el trato que se haya dado durante la detención. Relata que se han visto casos donde los menores al regreso a su país natal ya no reconocen a sus padres, cuando son menores de dos años.

Concluye que incluso muchas veces los niños se sienten excluidos pues al hablar su idioma materno, que no es el español, pueden sentirse más aislados de lo normal. Renata Silva, psicóloga infantil, explica que “arrebatarlos de su núcleo familiar a temprana edad es arrebatarles la estabilidad emocional para toda su vida”. Añade que “dependiendo de la edad en la que fueron separados, también pueden llegar a desarrollar traumas de abandono de manera general. Ya que la comprensión de la separación no vendrá hasta tiempo después y es posible que lo comprendan de manera negativa creando rencor y decepción en su vida”.

¿Qué puede hacer Guatemala en relación a esto?

Rivera dice que “deberían tener una posición muy activa de diálogo con los congresistas, organizaciones y con el propio gobierno de Estados Unidos, pero todos sabemos que este ministerio tiene otros objetivos y no les interesa la defensa de migrantes” opina. Por su parte Montenegro dice que el Ejecutivo “debe de pronunciarse y exigir que se respeten los derechos de los menores y de los migrantes”. Fernando Carrera, excanciller de Guatemala, ha sugerido rechazar la política migratoria de los EEUU, dar orientación a las familias y fortalecer el programa de protección consular.

¿Cómo ha sido la respuesta del Gobierno de Guatemala ante esta situación?

Rivera, Montenegro y Roldán concluyen que la respuesta del Gobierno ante la situación ha sido pobre. El lunes por la tarde en una conferencia de prensa Heinz Hiemann, en ese entonces vocero presidencial, dijo que el Ejecutivo "respeta la política exterior de Estados Unidos". Sus palabras atrajeron muchas críticas al Gobierno, al que se acusaba de sacrificar el principio básico de proteger a sus ciudadanos a cambio de no incomodar a Trump, cuyas políticas fueron adversadas incluso por Stephen McFarland?, exembajador de EEUU en Guatemala. Un día después de sus declaraciones, Hiemann fue destituido y el Ejecutivo ofreció una nueva versión en la que condenaban la política y exigían respeto para los menores.

La respuesta inmediata ante la situación de otros países ha sido distinta. Honduras y El Salvador pidieron mediante comunicados que se detuviera la separación de familias y la política “tolerancia cero” para las familias que huyen de la pobreza y violencia de su país de origen. El canciller chileno, Roberto Ampuero, criticó esta política y añadió que se debe “resguardar la dignidad de los niños” El gobierno mexicano calificó la política “cero tolerancia” de “cruel e inhumana”.

Mientras tanto el martes en el Congreso, la bancada Encuentro por Guatemala presentó un punto resolutivo manifestando la preocupación ante la separación de menores, además de que exhortó al Ejecutivo a asumir una política exterior que asegure la integridad de los niños.

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