¡Qué alegría que vienes a visitarnos!

El equipo de jesuitas que acompaña al pueblo indígena de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas en México relatan la alegría de la comunidad ante la visita del Papa Francisco.

Donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón. Mt 6, 21

Para un pueblo como el nuestro, saber que un Papa lo visita es motivo de gran alegría, de esperanza, de reavivamiento de fe. Pero hubo algunos de entre los nuestros, de los más pequeños, de los más amados por el Señor, de los casi siempre olvidados, que se sorprendieron por una noticia por demás maravillosa. Los indígenas de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, zona de mucha fe y pocos apoyos, entornaron sus ojos y una sonrisa común les nació, pues el Santo Padre decidió estar y convivir con ellos muy de cerca. El Papa de la sonrisa franca y del corazón de padre fue símbolo del Dios que se acerca a sus amados, del Dios que se hace uno con los hombres y las mujeres.

¿Qué emociones despertaba en ellos esta noticia y qué esperaban de esta visita? En una plática muy amena algunos hermanos tseltales han compartido la palabra que dice su corazón ante esta buena nueva.

1

Pedro López Pérez

Pedro López Pérez tomó la palabra. Hombre de 63 años y originario de la comunidad de San Antonio Bulujib, en el “ts’umbal” Guaquitepec, presta su servicio como diácono permanente y acompaña, junto con su esposa Catalina, a las 16 comunidades de la región. Tiene además dos cargos: jMuk’ubtesej O’tanil (engrandecedor del corazón) desde donde acompaña, anima y coordina a varios diáconos dentro de su ts’umbal –como el otro Pedro, el pescador de Galilea– y «jtojobteswanej» (el enderezador) donde corrige y orienta a otros diáconos en su ministerio. Además, al más puro estilo de san Pablo (1Ts 2, 9), Pedro no se hace gravoso para los que menos tienen y vive de la milpa y el café. Con su voz serena nos dice que “el jTatic Francisco tiene en su corazón a los pobres, no tiene en su corazón la riqueza de los ricos y por eso viene a vernos a los pobres. Así también como hizo Jesucristo cuando vino al mundo, no sólo se dedicó a los ricos, sino que vino con los pobres, nació en medio de los pobres, entre las vacas. Vino a ayudar a abrirle los ojos al mundo, para unir a todos, y por eso el Papa viene a vernos”. Continúa hablándonos: “entonces, Jesús vino a unir a los pueblos, los juntó en uno sólo corazón y parejo los tomó en cuenta; no porque hablaban otra lengua no los quería. Sé en mi corazón que viene a escucharnos sobre el problema que tenemos los pobres, porque no somos tomados en cuenta, y yo quiero escuchar su palabra, quiero saber lo que dice de nosotros cuando nos vea. Yo quiero ir a verlo porque mi corazón me dice que el que toma en cuenta a los pobres está haciendo el trabajo de Cristo y él se quiere acercar a nosotros, por eso se mueve mi corazón. Y allí estaremos nosotros los indígenas para que nos vea el rostro, para que escuche nuestra música, para que vea nuestras costumbres, para que mire nuestras ropas y mire nuestra fe. Yo no sé otra palabra, no sé otras lenguas, como la lengua de los mestizos, sólo sé mi lengua, pero si yo pudiera hablar con él le diría que lo tengo en mi corazón  y le pediría que él también nos tenga en su corazón como pobres, no sólo a los ricos; que vea nuestros problemas como pobres, que no somos tomados en cuenta. Le diría  que no nos quiten la tierra y todo lo que tenemos, que no nos cobren  altos impuestos y que todo lo que venden los pobres que sea bien pagado. Sé en mi corazón que jTatic Francisco es un servidor de Dios… que nos ayude, que haga el esfuerzo y que nos dé el lugar como pobres. Que una a las personas, a las mujeres y hombres para que así tengamos todos un solo corazón.” ¡Qué importante es el corazón para la gente que es libre de ataduras convencionales y materiales!

Anselmo Hernández Miranda tiene 64 años de edad. Es diácono de la comunidad de Bachajón desde el año 2000. Junto con su esposa Petrona, visitan las comunidades de su región. Además cuenta con el cargo de jMuk’ubtesej O’tanil y es quien proclamó el Evangelio en tseltal durante la misa con el Papa. Nos expresa también el sentir de su corazón: “La venida del Papa Francisco es significado de buena noticia, ya que él camina con la gente pobre y la ayuda. Y esa gente pobre necesita la mano de Jesús, la mano del pastor, alguien que de veras dé la mano. Y muchas gracias a Dios que el Papa Francisco se da cuenta. Como hizo Jesús, él claro lo dice: «Yo vine para la gente pobre, vine a abrirle los ojos a los ciegos, vine a levantar a todos los enfermos», y es lo que está haciendo el Papa ahorita. Y gracias a él, se está viendo un cambio. Como católico, me da mucha esperanza, más ánimo de seguir predicando la palabra de Dios, seguir ayudando a la gente, a la gente necesitada, a la gente enferma, visitar a los enfermos. El Papa nos dice que vayamos a visitar a los pobres, y es lo que estamos haciendo, es lo que vamos a hacer. El jTatic Papa viene a ver a los pobres y ver cómo vivimos, cómo estamos. Viene por los pobres, no viene por los ricos. Viene a ayudar a los pobres, no viene a ayudar a los ricos. Por eso estoy muy contento. Siempre lo queremos ver, pero está muy lejos en Roma. Ahora lo podremos ver y por eso estamos muy contentos, esperando las horas, los días de su llegada. Si pudiera hablarle le diría que no se olvide de nosotros. Le daría las gracias, gracias Francisco, gracias Papa, eres el único que ha llegado hasta aquí. Han pasado muchos Papas, pero nadie se acordó de este Chiapas, de la gente pobre. Esperamos que te acuerdes de nosotros. Estás viendo que hay católicos, servidores, muchas comunidades, muchos catequistas en las comunidades, pre diáconos. Que no sea la última vez que viene, que se acuerde de nosotros y que ore por nosotros, por la gente pobre que somos. Él va a ver con sus ojos la situación de Chiapas, no es igual como siempre le dicen en las noticias, de que no hay indígenas, que no hay pobres. Que no nos deje solos, que se acuerde de nosotros, ya que aquí hay muchos católicos.”

2

Abelino Guzmán Jiménez

Es el turno de Abelino Guzmán Jiménez, quien tiene 60 años de edad. Trabaja en la Misión de Bachajón desde 1970. Labora como traductor, lingüista y profesor de lengua y cultura tseltal. Ha dedicado gran parte de su vida a la traducción de la Biblia junto con algunos hermanos jesuitas y pasó a entregar el fruto de ese trabajo al Papa durante la misa en San Cristóbal de las Casas. Con gran sinceridad comparte: “La visita del Papa Francisco significa para mí el fortalecimiento del espíritu, fortalecimiento de la fe. Para nosotros los indígenas, cuando nos visita una persona que tiene palabra, que tiene autoridad moral, nos fortalece, nos levanta el ánimo. Y él es la autoridad máxima de la Iglesia en esta tierra, es un «ba 'jolal» (primera cabeza). Dios no nos abandona, está presente con nosotros los indígenas, se acuerda de nosotros. Su visita nos anima a vivir nuestra fe. El jTatic Papa viene a ver su gente; somos su gente, podemos decir así. El viene a fortalecerse, y a fortalecer también. Pienso que escogió visitarnos en San Cristóbal por su historial, y porque ahí se concentran muchos pueblos indígenas: tseltales, tsotsiles, tojolabales, zoques, choles, y porque aquí vivió don Samuel Ruíz, otro Bartolomé de las Casas por proteger y enseñar a los indígenas. Con su visita me gustaría que ya acabe esa discriminación hacia nosotros, porque sigue la discriminación, se nota, aunque digan que no. Que seamos conscientes de que todos somos hermanos y que tengamos un solo corazón.”

Finalmente, Rosalina Díaz Cruz es una mujer ch'ol de 47 años de edad. Trabaja en la Misión de Bachajón desde 1994. Labora en el área de teología india y participó en la elaboración de los Ejercicios Espirituales en clave maya, que actualmente coordina. También compartió su palabra sobre la visita del Papa a tierras chiapanecas: “Para mí es una alegría. Alegra el corazón de los servidores, de los diáconos, de los y las catequistas... es un entusiasmo para ellos en su corazón, para que fortalezcan su camino como servidores de la iglesia. Es una esperanza y alegría que venga a San Cristóbal, es nueva luz para Chiapas, luz para seguir adelante en el camino con Jesús. Cuando escuché que va a venir dije: « ¡qué bueno!» La gente indígena, la gente pobre está en el corazón del Papa. Yo siento al Papa que está haciendo como Jesús, en medio de los pobres. Él escoge un lugar donde la gente lo necesita. Es buena noticia que venga. Pienso que escogió visitarnos a nosotros porque así habló el Espíritu en su corazón, Dios está hablando ante él, no es lo que él quiere hacer, sino el Espíritu es quien lo está guiando. Le ofrecen otro lugar para ir, pero él no va porque no se anima su corazón. Como mujer indígena me gustaría preguntarle cómo está, lo que siente cuando esté en medio de nosotros los indígenas, cómo siente su corazón antes de venir a Chiapas y le platicaría sobre el trabajo de la Misión de Bachajón. También me gustaría que se lleve en su corazón a tantas gentes a las que visita, que no se olvide de nosotros. Que no se olvide de esos lugares a los que va a visitar el Papa, de la gente que vive ahí, de cómo está luchando por la palabra de Dios, buscando la vida. Y que siempre oramos al corazón del cielo y corazón de la tierra pidiendo que fortalezca el corazón de jTatic Papa Francisco.”

Los indígenas sabían que el Papa no venía a cambiarles la vida, porque creen en su corazón que eso depende de su trabajo diario. Pero confiaban en su interior que venía a estar con ellos, venía a conocerlos, a ver cómo se visten, cómo cantan, y por eso su corazón y sus caminos se “llenaron de flores”. El corazón del Papa latió en sintonía con el corazón del buen Dios, y nos hizo saber que los que son muchas veces relegados también son el tesoro del Señor que hizo cielo y tierra. Somos el tesoro de Dios, y su corazón está en medio de nosotros.

Comentarios