Comunicado de la Conferencia Haitiana de Religiosos

Compartimos el Comunicado de la Conferencia de Religiosos en Haiti que presenta la visión de comunidades diversas ante la crisis institucional y económica del país.

Hermanos y hermanas haitianos, ciudadanos del país,

“Si el Señor no construye la casa, los constructores trabajan en vano; si el Señor no vigila la ciudad, en vano se cansan los vigilantes”. (Salmo 127, 1)

Nosotros, consagrados católicos haitianos agrupados en la Conferencia de Religiosos de Haití (CHR) observamos con mucho sufrimiento la profunda decadencia de la situación sociopolítica del país durante unos diez años y el vertiginoso descenso en el infierno durante estos últimos ocho meses.

La ira que se desata en todo el país para expresar una frustración legítima de la población no puede dejarnos indiferentes. Por el contrario, expresamos nuestra gran cercanía, simpatía y solidaridad con nuestra gente opriida que ya no aguanta más.

Hoy, hacemos esta palabra profética de Don Helder Pessoa Camara, Arzobispo de Olinda y Recife en Brasil desde 1964 hasta 1985, según la cual: “Hay tres tipos de violencia. La primera, la madre de todos los demás, es la violencia institucional, la que legaliza y perpetúa las dominaciones, opresiones y explotaciones, la que aplasta y mata a millones de hombres en sus ruedas silenciosas y bien engrasadas. La segunda es la violencia revolucionaria, que surge del deseo de abolir la primera. La tercera es la violencia represiva cuyo objetivo es sofocar la segunda convirtiéndose en el auxiliar y cómplice de la primera, la que engendra a todos los demás. No hay peor hipocresía que llamar violencia solamente la segunda, pretendiendo olvidar la primera, que la da a luz, y la tercera que la mata”.

Junto con nuestros pastores los obispos católicos de Haití, repetimos que nadie debe aceptar la miseria, la pobreza, la injusticia y la violencia institucional de manera derrotista. Rebelarse, frente a la irresponsabilidad, a la indiferencia, a la incompetencia, a la improvisación y a la mala gestión administrativa de nuestros líderes que sirven casi excluisvamente al beneficio de un pequeño grupo casi exclusivamente, es ahora algo más que legítimo.

"El gen eleksyon vwa pèp el vwa Bondye - depi nou sou maywa vwa pèp el vwa chimè, epi se gas ak bal li merite", ¿Por qué tanta violencia inútil contra un pueblo que aspira a vivir dignamente? Pouvwa ap fini, pèp the ap toujou la! ¡Quién es responsable de la máquina infernal de la violencia, si no aquellos que se aferran al poder a toda costa!

Unimos fuerzas con todos los sectores clave de la nación, aquellos que rechazan la corrupción, el contrabando, las ganancias fáciles, para exigir que nuestros líderes eliminen las consecuencias de su inconsistencia, y pedir la formación inmediata de un gobierno de salvación nacional. Consagrados de Haití: decimos NO a la politización y al uso del PNH por parte del ejecutivo como aparato represivo y máquina de muerte. Esforcémonos por reconstruir nuestra nación sobre los valores absolutos de libertad, igualdad, fraternidad e integridad. Esforcémonos por esta noble y difícil tarea que pasa irremediablemente no por un diálogo oportunista e irresponsable, sino por la idea de una asamblea nacional, que convoque a todas las fuerzas vitales de la nación. ¡Dejemos de matarnos, de sofocar al país, de beber la sangre de los más pobres (Twòp san, nou bouke)! ¡Elegimos la vida para nuestra gente y para nuestro país!

¡Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, cuida a Haití, cuida a sus hijos hoy y siempre!

Firmado,

  • P Eric Jasmin, CSC - Président
  • Sr Lourdes Toussaint, SJS - Vice-Présidente
  • P Jean Denis Saint Felix, SJ - Conseiller
  • Fr Joseph N. Goie, CFX - Conseiller
  • Sr Rose Marie César, Fdm - Conseillère
  • P Gilbert Peltrop, C.Ss.R - Secrétaire Général

Fuente

Comentarios