Conclusiones preliminares

Se recogen en este texto las proposiciones de los diferentes participantes como “conclusiones preliminares” (en la espera de ser desarrolladas).

Realizado en Lima, entre el 4 y el 7 de abril de 2019, el Seminario Internacional “Búsqueda de Alternativas políticas a la crisis de Venezuela” contó con la participación de medio centenar de personas de diferentes disciplinas académicas y prácticas profesionales, conocedoras de la historia y de la situación socio y política de Venezuela.

Habiendo debatido ampliamente sobre la coyuntura del país desde diversos puntos de vista: lo social, lo económico–productivo, lo político-partidista, lo geoestratégico y militar, lo internacional, lo ideológico, entre otros aspectos, e identificado los escenarios probables, al final del Seminario hubo una serie de proposiciones que se presentan a continuación, de manera sucinta, como “conclusiones preliminares” (en la espera de ser desarrolladas), para acompañar los textos de las ponencias ofrecidas durante el evento.

En la búsqueda de una solución a la crisis venezolana se han de rechazar todas las formas de violación de los derechos humanos, individuales y colectivos, y toda manipulación del poder político que pretenda imponer un orden que no reconozca el disenso, la pluralidad y las libertades civiles y políticas consagradas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Para salir de la crisis y reconstruir el país, es necesario promover y desarrollar un proceso de transición democrática que incluya a todos los ciudadanos de Venezuela. Todas las fuerzas políticas de Venezuela deben ser convocadas en este proceso de unidad nacional, incluyendo el chavismo y a los miembros de las Fuerzas Armadas con vocación democrática. Ese proceso implica, sin embargo:

  1. El cambio del régimen actual.
  2. La formación de un gobierno transitorio de coalición.
  3. La atención inmediata a las urgencias humanitarias de la población.
  4. La recuperación y estabilización económica y productiva del país.
  5. La celebración de elecciones libres, con acompañamiento de actores externos confiables.

En cuanto ese proceso se consolida, es urgente acompañar de cerca a todas las víctimas de la actual situación, tanto al interior como al exterior de Venezuela, y atender sus necesidades mediante canales efectivos de ayuda y asistencia humanitaria.

Es un imperativo ético y político promover y defender la autodeterminación del pueblo venezolano y su protagonismo en la solución pacífica de la crisis; así como lo es también procurar de manera activa el entendimiento de los actores internacionales en torno al respeto y exigencia de ese principio básico.

La ayuda que se requiere para la solución de los problemas actuales de Venezuela amerita que las medidas de presión internacional que se ejerzan (económicas, políticas o de cualquier otro orden) sean tales que no causen más daño a los que ya son afectados por el mal que se pretende corregir. Desde el punto de vista ético no es correcto, ni bueno, combatir un mal con otro mal que signifique empeorar la situación de miseria, exclusión y explotación de los pueblos, especialmente de los pobres e indefensos.

Es urgente desarrollar una estrategia de política comunicacional dirigida a la opinión pública y a los gobiernos que: a) ayude a evitar la intervención armada, b) contribuya a disipar los prejuicios ideológicos que están impidiendo captar la gravedad de la crisis, c) oriente a la sociedad venezolana en la concreción de una agenda de diálogo e interlocución, d) genere un compromiso efectivo de ayuda y asistencia humanitaria, y e) promueva una salida política a la crisis actual, exija el cese de la usurpación y la instauración de un gobierno transitorio de coalición, y la convocatoria de elecciones generales libres, transparentes y democráticas.

En todo este proceso, que se prevé puede ser largo en el tiempo y difícil en la concreción, es necesario trabajar intensamente por "reforzar la consistencia del sujeto” venezolano, de manera que pueda mantener la lucha, resistir con esperanza y construir un proceso que asegure la superación de las condiciones actuales, sin caer en la tentación de cualquier regresión al pasado.

En esa tarea es fundamental la articulación de las fuerzas políticas y sociales, de las iglesias y otros actores y grupos de la sociedad civil, incluyendo chavistas no gobiernistas.

La comunidad política internacional, las agencias u organismos multilaterales, la cooperación internacional, las Iglesias, las instituciones educativas de base (como Fe y Alegría), las universidades, los centros sociales y los medios de comunicación creíbles, son actores fundamentales de este proceso, tanto dentro como fuera de Venezuela. Todo lo que se haga por su articulación y unidad en la acción redundará en respaldo eficaz a la solución política de la crisis.

Lima, 7 de marzo de 2019

Fuente

  • Maritza Barrios y Marcelinio Visbal (Ed.). (2019). Búsqueda de Alternativas Políticas a la Crisis de Venezuela. Seminario Internacional. Caracas, Venezuela: Publicaciones UCAB (2019)
  • Fotografía cortesía de George Castellanos.

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