(EN 2015) Los líderes se comprometieron a reducir en gran medida la pobreza para el 2030 a más tardar. En algunos lugares, las carencias solo pueden empeorar.

Compartimos este análisis de Siobhán O ' Grady, para el diario Washington Post, sobre los retos de las naciones con las Metas de Desarrollo Sostenible, y como a 15 años de la fecha del compromiso, su cumplimiento parece alejarse en el horizonte.

Cuando los líderes mundiales adoptaron en 2015 las Metas de Desarrollo Sostenible, 193 países se comprometieron a lograr 17 objetivos para el 2030 a más tardar. Dichas metas u objetivos incluyeron reducir en gran medida la pobreza, mejorar la sostenibilidad y la igualdad de género, y mejorar la salud mundial.

Pero un nuevo informe del Comité Internacional de Rescate (IRC, por sus siglas en inglés) y el Instituto de Desarrollo de Ultramar (ODI, por sus siglas en inglés) ha encontrado que "los actores lamentablemente ignoraron" una parte crucial del acuerdo: no dejar ningún estado atrás.

El informe dice que hoy en día, en promedio, solo el 35 por ciento de los países de ingresos bajos y medianos están en buen camino para lograr ciertos objetivos a tiempo. Los estados frágiles se están quedando aún más atrás, con solo un 18 por ciento por buen camino. Y los que corren mayor riesgo de sufrir aún más son las personas desplazadas, que ya son las más vulnerables. Muchos de ellos pueden haber huido de sus hogares solo para terminar en otro estado que también enfrenta un conflicto.

"Sin los esfuerzos coordinados de la comunidad internacional para abordar las necesidades de las personas atrapadas en crisis y para medir el impacto de este apoyo, no lograremos los [Objetivos de Desarrollo Sostenible] para todos, y la brecha entre este grupo marginado y el resto del mundo crecerá ", indicó el informe.

Para el año 2030, las carencias en algunos lugares podrían empeorar, pronosticó el informe. Y estimó que en ciertos estados, "el número de personas desnutridas aumentará en 84,4 millones, el número que carecerá de instalaciones sanitarias mejoradas aumentará en 45 millones y el número que vive en tugurios o barrios marginales aumentará en al menos 106 millones".

En una conversación con The Washington Post, el presidente y director general del IRC, David Miliband, dijo que "la gente extremadamente pobre del mundo se verá atrapada en un círculo vicioso de conflicto, violencia y desplazamiento en estados frágiles y fallidos".

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Un miembro del colectivo "Boa Mistura" trabaja en un mural que dice: "Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos", una cita del escritor uruguayo Eduardo Galeano, en el edificio del Centro Nacional de Teatro en Madrid, el 14 de septiembre del 2018. (Santi Donaire/ EPA-EFE/ REX/Shutterstock)

"Tenemos una situación en los estados en conflicto donde la pobreza extrema está aumentando", dijo él.
La Asamblea General de las Naciones Unidas se reúne esta semana, y Miliband dijo que este informe debería servir como un "llamado de atención" indicando claramente que la comunidad internacional tiene que hacer más para ayudar a los estados con dificultades para lograr las metas u objetivos. Como Carol Morello, de The Post, informó el lunes, los líderes de los países que aceptan a la gran mayoría de los refugiados han expresado sus quejas en la Asamblea General de que los países ricos los han defraudado al no proporcionar los recursos suficientes para gestionar o atender los influjos.

"Los compromisos no se han cumplido", dijo el Ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Mehmet Cavusoglu. "Nuestros llamados a compartir más las cargas y las responsabilidades cayeron en oídos sordos".
La política "América Primero" del presidente Trump ha alarmado a otros donantes y beneficiarios internacionales, lo que ha suscitado temores de que las revisiones de los fondos estadounidenses para el apoyo humanitario van a dejar a algunos lugares aún más en el limbo. La Casa Blanca anunció recientemente que está reduciendo significativamente su máxima asignación de refugiados.

Y Miliband dijo que Estados Unidos normalmente ha actuado como "una especie de indicador o barómetro del sistema internacional".

"Cuando EE. UU. aumenta la ayuda internacional, otros países ven la necesidad de incrementar de igual manera; entonces el peligro es que cuando Estados Unidos está enviando una señal de que está retrocediendo, esto podría desencadenar una reacción en cadena", dijo él.

Sarah Charles, directora principal de la política de ayuda humanitaria del IRC, dijo que algunos estados afectados por conflictos "no solo no están viendo las ganancias que hemos visto en el resto del mundo, sino que en algunos casos incluso se están quedando aún más atrás y están teniendo un progreso negativo con respecto a las metas." Un aspecto clave de este conjunto de metas u objetivos era asegurar que todos los que se comprometieron y firmaron lograran un progreso significativo, lo que generó preocupación por el hecho de que muchos estados están drásticamente retrasados. En algunos casos, dijo Charles, no se está recopilando información necesaria acerca de las poblaciones desplazadas, básicamente garantizando que no se beneficiarán de cualquier progreso que haya con respecto a las metas.

Los expertos están particularmente preocupados por la situación en lugares como Yemen, donde un prolongado conflicto ha llevado a los civiles al borde del abismo. Allá, las enfermedades y el conflicto armado han llevado a muchos miles de muertes. El conflicto también ha descarrilado la economía y ha interrumpido los servicios sociales.

"Yemen es realmente el caso clásico de un país pobre que se está empobreciendo aún más porque la infraestructura está siendo destruida por el enfrentamiento armado, las personas están siendo desplazadas de sus hogares ... [millones] están fuera de la escuela, no hay acceso al agua potable", dijo Miliband. "Hay una crisis de diplomacia, lo cual explica el creciente número de guerras civiles".

Hay conflictos que se están desatando en varios países que ya son pobres, incluso en la cuenca del Lago Chad y Sudán del Sur. En algunos lugares, la hambruna (hambre extrema y generalizada) ha exacerbado recientemente los efectos del conflicto.

Muchos de los que están huyendo de largas guerras civiles encuentran refugio en países que no necesariamente tienen los recursos para albergarlos, como Líbano o Bangladesh. Elizabeth Stuart, directora del Programa de Crecimiento, Pobreza y Desigualdad de la ODI, dijo que los países anfitriones que alojan refugiados a menudo ya están en aprietos antes de que llegue una población de refugiados. Esto, dijo ella, finalmente conduce a un "incremento y al redoble o aumento de estas carencias o privaciones".

Fuente

  • The Washington Post
  • Siobhán O'Grady escribe sobre asuntos exteriores para el Washington Post. Anteriormente trabajó independientemente en África y trabajó como redactora de planta en la revista Foreign Policy.
  • Traducción de Mauricio Jaramillo para CpalSocial?.

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