Intolerancia/tolerancia religiosa, armonía/desarmonía desde una perspectiva histórico-teológica en las religiones indígenas de América Latina

Compartimos el texto del padre Felipe J. Alí Modad Aguilar, Rector Parroquial de la Misión Bachajón en México, publicado en la reciente edición de Promotio Iustitiae.

La intolerancia-desarmonía en las religiones indígenas de América Latina

Entre las religiones-espiritualidades indígenas en América Latina el fundamentalismo no es una nota que predomine en la relación con el resto grupos religiosos. Sin embargo, constatamos que en la mayoría de estas religiones-espiritualidades sí se presenta este fenómeno en grupos reducidos de personas y, en algunos casos, hay regiones específicas en donde este tema adquiere fuerza, como es el caso de la nación Mapuche en Chile y Argentina, en algunas regiones de Bolivia y Perú entre los pueblos Quechua y Aymara, y entre los pueblos mayas de Guatemala.

Al revisar con atención el contexto en donde se presenta la intolerancia o fundamentalismo religioso en las religiones indígenas, nos encontramos que estas posturas toman fuerza ahí donde el contexto social e histórico ha dejado profundas heridas a estos pueblos. Otro factor que hace emerger este tipo de postura religiosa tiene que ver con la presencia de mega- proyectos extractivistas que dañan y amenazan sus territorios. Podríamos decir que la fuerza de las posturas de intolerancia y fundamentalismo religioso está directamente relacionada a la brutalidad con la que se ha presentado el colonialismo y neo-colonialismo, el racismo y la presencia de mega-proyectos que se apropian de los territorios y destruyen la dinámica cultural y la cosmovisión de estos pueblos. Todo lo anterior apunta a una gran deuda de justicia hacia estos pueblos por parte de los países, estados nacionales, las sociedades en las que están insertas e instituciones como la Iglesia.

En un gran número de regiones de América Latina en donde habitan los pueblos indígenas nos encontramos también con otro fundamentalismo religioso muy extendido que no surge de las religiones ancestrales tradicionales: se trata del fundamentalismo religioso inducido por las sectas religiosas cristianas, evangélicas y pentecostales, que se meten en la vida de estos pueblos y destruyen sus culturas. Estas generan un tipo de violencia al interior de la comunidad que destruye su convivencia social y sospechosamente termina beneficiando a proyectos políticos de dominación y apropiación de recursos naturales en los territorios de esos pueblos.

La intolerancia o fundamentalismo religioso no proviene, pues, de la matriz religiosa ni de la espiritualidad propia de estos pueblos y culturas, ni mucho menos podemos hablar de una imagen de Dios que esté detrás inspirando sus acciones. La raíz de estas posturas las encontramos como fruto de una reacción ante el contexto histórico y socio-económico que amenaza su identidad y destruye su cosmovisión.

1

La tolerancia-armonía como elemento constitutivo de las religiones indígenas en AL

En las religiones indígenas americanas encontramos valores y semillas de un profundo y auténtico sentido religioso. Nos encontramos también con espiritualidades que tienen dimensiones de relación de respeto profundo por la creación. Entre las notas esenciales de esta religiones-espiritualidades hay un profunda aspiración a lograr una armonía entre la naturaleza, el ser humano y la divinidad. En las diferentes lenguas y culturas indígenas de América Latina hay expresiones que reflejan esta aspiración por el ‘buen vivir’ como un estilo de vida sobrio y en armonía con todas las cosas, con la divinidad y con la comunidad: en este modo de vivir se le da importancia especial a la dimensión espiritual, al cultivo y consumo de alimentos sanos, a una vida sencilla, en contacto con las naturaleza y cuidando la integridad de la misma.

En los distintos movimientos sociales y políticos que buscan fortalecer la cultura e identidad de estos pueblos percibimos un impulso del Espíritu que trabaja en dos aspectos: la afirmación de la propia identidad en el contexto de la globalización capitalista y la lucha y articulación (en camino) de un proyecto histórico de vida de un pueblo. Ejemplo de esto es una nueva conciencia de muchos jóvenes indígenas por rescatar su religión, sus raíces, su lengua. Jóvenes que ya habían perdido el uso de su lengua materna y sus padres habían abandonado las prácticas religiosas tradicionales ahora buscan rescatarlas (el ejemplo más notable es el de las machis –chamanes jóvenes– en el pueblo mapuche).

Algunos desafíos para nuestra misión hoy

Las religiones indígenas y afro-americanas, implican para nosotros empeñarnos en un serio estudio de la historia y una apertura para reconocer con humildad las fallas cometidas y así poder comprender las heridas que mueven en muchos casos las actitudes de rechazo hacia la Iglesia y el Estado. Tener un amplio conocimiento histórico, antropológico y social sobre este tema nos permitirá entrar en un diálogo serio que ayude a evitar fundamentalismos y que permita abrir caminos de reconciliación en base a la justicia.

Una investigación y estudio a profundidad de estos aspectos nos permitirá impulsar programas de formación en nuestros centros de estudios y en otros ámbitos de la sociedad que ayuden a la necesaria reconciliación, en la que se pueda dar un pleno reconocimiento de las riquezas y aportaciones que las culturas y religiones indígenas y afro-americanas dan a nuestras naciones.

Sin duda que este tema nos renueva el desafío de formarnos para las relaciones y el dialogo interreligioso, en general. El caso de América Latina nos presenta el desafío de no tener puestos principalmente nuestros ojos en las grandes religiones, sino que principalmente hemos de atender las religiones originarias de nuestro continente. Y esto a su vez implica un talante y un modo de estar diferente: respetuoso de los procesos locales y de las diversidades identitarias.

2

Fuente

  • Promotio Iustitiae No. 126. Publicación periódica del Secretariado para la Justicia Social y la Ecología (SJES), Curia General de la Compagñía de Jesús, Roma - Italia
  • El padre Felipe es el Rector Parroquial de la Misión Bachajón en México.
  • Fotografías: Fiestas de San Francisquito, Aldana, Nariño, Colombia. Flickr - Galo Naranjo. Licencia Creative Commons.

Comentarios