La ENCOVI 2019 - 2020 en cifras

Compartimos la lectura de la encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2019-2020, realizada por Anitza Freitez de la Universidad Católica Andrés Bello, y publicada por el boletín oficial de los jesuitas en Venezuela.

La nueva edición de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2019-2020 ha revelado resultados que reflejan los impactos del proceso de destrucción acumulada experimentado en los últimos 5 años.

En el contexto de una contracción del PIB en el orden de 70% desde 2013 y una hiperinflación continuada que ha erosionado totalmente los ingresos familiares y la capacidad de consumo, ha tenido lugar un proceso migratorio forzado de carácter masivo, inédito en el país y en la región de América Latina, al punto que se ha elevado a casi 5 millones el stock de venezolanos repartidos por el Mundo. La emigración inevitablemente impactó el tamaño de nuestra población y también su composición demográfica, al punto que se redujo a 28,4 millones el volumen de habitantes en Venezuela contrariamente al pronóstico oficial de 32,6 millones. Adicionalmente se identifica el efecto de la mortalidad, toda vez que la tasa de mortalidad infantil a la fecha se estima en el orden de 26 por mil, 14 puntos por encima de las previsiones oficiales efectuadas previo a la crisis. Este retroceso en la sobrevivencia también se expresa en la pérdida de 3,7 años en la esperanza de vida al nacer.

Es a la luz de esa nueva demografía que debemos valorar los resultados de la ENCOVI 2019-2020, cuando reporta que hay cambios destacables con el aumento de los hogares encabezados por mujeres, el incremento de los hogares unipersonales y una alta proporción de adultos mayores porque se aceleró el envejecimiento por efecto de la migración. En general asistimos a una reducción de la demanda de bienes y servicios y en el ámbito educativo se calcula una pérdida de 1,7 millones en la demanda potencial, pero no mejora la tasa de cobertura (3 a 24 años), manteniéndose en el orden de 70%. En el grupo de 3 a 17 años tocó techo sin conseguir la meta de universalización en el acceso. Los jóvenes de 18 a 24 años son los más afectados por los riesgos de exclusión educativa, observándose que la cobertura cayó de 47% a 25% en 5 años. Igualmente se tiene que 3,7 millones de niños, niñas y adolescentes están en condición de vulnerabilidad, porque se encuentran desescolarizados o no consiguen asistir regularmente a clases por todos los factores que han trastocado la normalidad educativa (falta de transporte, de alimentos en el hogar o en la escuela, fala de docentes, fallas de servicios públicos, entre otros).

En materia laboral destaca que el nivel de participación de la población en la actividad económica es el más bajo de América Latina y la capacidad del sector manufacturero de absorber la fuerza de trabajo se redujo a la mitad en este quinquenio. Resultados consistentes con una contracción sostenida de la actividad económica y de la oferta de fuerza de trabajo por efecto de la emigración. Es igualmente notable la reducción del nivel de asalarización debido a la reducción de los empleados y obreros del sector público y privado y, en contrapartida, el incremento del trabajo por cuenta propia.

La ENCOVI 2019-2020 está revelando la medida en que sigue degradándose el nivel bienestar de nuestra población a través de los indicadores sobre pobreza. Se ha estimado que la pobreza extrema afecta a 79,6% de los hogares toda vez que perciben ingresos insuficientes para cubrir las necesidades de alimentación. En esos hogares las ayudas económicas (transferencias públicas y privadas) representan casi la mitad de los ingresos totales. También destaca que entre los más pobres el subsidio implícito de las cajas CLAP representa el 52% del gasto en alimentación. Hay que señalar además que los pobres tienen una alimentación basada en carbohidratos y el promedio nacional de Kcal nos coloca en el límite de la pobreza biológica El consumo nacional promedio de proteínas representa sólo 34% del requerido. El diagnóstico nutricional de los niños menores de 5 años es de los peores en América Latina con 30% de desnutrición crónica y la situación de inseguridad alimentaria moderada y severa está afectando a tres de cada cuatro hogares.


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Fuente

  • Fotografía: Flickr - Ryu Films. Licencia Creative Commons.

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