La protesta social: derecho y accionar político

Compartimos la editorial de Radio Progreso sobre la fuerza de la protesta social para conducir la agenda pública en Honduras y lograr la mejora de las condiciones de vida para los hondureños.

El contexto está caracterizado por la incertidumbre sociopolítica, violaciones a derechos fundamentales, violencia e inseguridad. Esto refuerza la desesperanza, los éxodos migratorios y la depresión colectiva. Sin embargo, es oportuno promover un escenario idóneo para la reflexión, el debate y la construcción de propuestas colectivas, desde “la unidad en diversidad”.

Existe la necesidad de la “protesta social”, como expresión política genuina de la ciudadanía organizada ante un gobierno autoritario, más conocido como “Dictadura”, el cual implementa la radicalidad del Modelo Neoliberal. Este régimen, no obstante, de haber sido reprobado con un puntaje de 3.6 de acuerdo al sondeo de opinión pública del ERIC, sigue impulsando decisiones con tanta firmeza como si contara con todo el apoyo de la sociedad. Esto lo convierte en autoritario, además de ser ilegítimo y fraudulento.

A 65 años de la histórica Huelga Bananera, y 10 años del Golpe de Estado en Honduras, es necesario rescatar la “protesta social” como vehículo para la recuperación de espacios e instituciones públicas, y hacer realidad demandas particulares como la salud, la educación, derechos laborales, y en última instancia mejores condiciones de vida. Asimismo, las demandas gremiales y de sectores tienen el desafío de converger en la lucha política orientada a un objetivo común: concretar la consigna “FUERA JOH” con la estructura criminal que le acompaña.

Reconocemos las múltiples luchas en escenarios diversos y valoramos en positivo todos los esfuerzos por tener una propuesta política que electoralmente pueda derrotar a la extrema derecha y la oligarquía hondureña en una democracia representativa. Sin embargo, consideramos que en esta coyuntura no es momento de acentuar campañas electorales, puesto que al priorizar las candidaturas particulares se profundizan divisiones, y se fortalece un escenario electoral actualmente controlado en su totalidad por las estructuras oligárquicas que lidera el Partido Nacional.

Insistimos en la protesta social, porque con ella se abre la oportunidad para la participación de los sectores en la lucha por defender sus derechos. Además, con la protesta social se hace sentir la voz de la gente, se articulan los sectores organizados, y como un día dijo Monseñor Romero, un pueblo que se organiza y lucha por sus derechos, se hacer respetar. Más allá de euforias y triunfalismos, la tarea es mantenerse en dinámica de resistencia creativa, firme y prolongada en contextos represivos, con la esperanza andante de un pueblo en movimiento.

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