Libertad de expresión en México

El jesuita mexicano Luis Arriaga Valenzuela, director del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente ITESO, en Guadalajara, nos comparte su lectura sobre las reiteradas violaciones a la libertad de prensa en México.

Desde hace varios años el país está inmerso en una crisis de seguridad que incluye como una de sus características más graves los ataques a periodistas. El más reciente de ellos, las amenazas contra el periódico Reforma. En 2018, las respectivas relatorías del Sistema Interamericano y de Naciones Unidas denunciaron que en México “hay prácticas intimidatorias contra la prensa”. Ese mismo año Artículo 19 denunció que la situación de periodistas en nuestro país solo se podía comparar con la de países en situación de guerra.

Hoy, dos años después, con otro gobierno federal y cambios en distintos gobiernos estatales, la situación no ha variado. El hecho es de extrema gravedad para el país, pues la libertad de expresión constituye un pilar de la vida democrática, garantizado en la Constitución y en diversos instrumentos internacionales de derechos humanos firmados por México. La libertad se debilita cuando hay ataques coordinados y sistemáticos contra quienes se dedican a informar y contra quienes disienten. Disentir, sin miedo a represalias, es necesario para que exista el diálogo y la posibilidad de lograr acuerdos que incorporen distintos puntos de vista.

No podemos pasar por alto que en nuestro país se necesitan más espacios de diálogo, sobre todo para amplificar las voces de las personas víctimas de injusticias, de discriminación y desigualdad. Si no somos capaces de favorecer el debate respetuoso quedamos sujetos al dominio de quienes gritan más, de quienes saben mentir y de quienes tienen recursos abundantes para acallar otras voces –poder, influencia, vínculos-.

Muchas personas tenemos acceso a las redes sociales digitales, ampliando la arena de la expresión pública; sin embargo, junto con el acceso a estas plataformas, se ha incrementado el discurso de odio y el uso articulado para linchar, descalificar, agredir y fomentar la desconfianza.

Por estas razones, y en atención al mandato de una universidad confiada a la Compañía de Jesús, el ITESO, a través de Signa_Lab, Laboratorio de Innovación Tecnológica y de Estudios Interdisciplinarios, ha publicado los resultados de una investigación sobre las estrategias de descalificación contra experiodistas de Notimex. La actuación orquestada en redes contra trabajadores disidentes de esta agencia noticiosa estatal, declarados en huelga desde fines de febrero, debe ser atendida a fin de evitar desvíos de poder.

Se realizó un análisis de mensajes en Twitter durante los meses de marzo y abril. Los hallazgos indican que los ataques contra extrabajadores de Notimex se han realizado principalmente desde algunas cuentas bien identificadas, cuyo comportamiento durante este periodo se observó detalladamente. El estudio concluye que se emplearon grandes recursos, de manera coordinada, para golpear sistemáticamente a los experiodistas de esta agencia.

Este asunto pone en riesgo el derecho a la libertad de expresión. Tenemos todos los datos para afirmarlo: se trata de un ataque coordinado. Si las cosas han cambiado, como suele afirmarse desde la autoridad, esta estructura tendría que ser revelada y desautorizada por las instancias correspondientes. El informe completo se puede consultar en https://signalab.mx.

Esta investigación realizada desde el ITESO permite observar estrategias de descalificación y agresión en redes que minan las posibilidades de diálogo. Lamentablemente, los ataques orquestados por los diversos bandos en conflicto buscan influir en nuestra opinión. Corresponde a la sociedad ejercer su derecho a la libertad de expresión en todos los ámbitos de la vida, a través de un debate público con información veraz.

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Fuente

  • Fotografías: Flickr - Eneas de Roya. Licencia Creative Commons.

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