Los altos, los bajos y las distracciones del sínodo del Vaticano sobre la gente joven

Compartimos el reportaje de Thomas Reese del National Catholic Reporter sobre el sínodo de los jóvenes que se realiza en el Vaticano.

A medida que llega a su punto medio aquí el sínodo de un mes de duración de la iglesia católica sobre los jóvenes, ha habido más entusiasmo afuera del salón sinodal del que ha habido adentro.

Mientras los obispos católicos de todo el mundo se reúnen en el Vaticano para hablar sobre los jóvenes, el dictador norcoreano Kim Jong Un invitó al Papa a una visita, lo que provocó un debate sobre cómo debería responder el Papa: ¿Puede visitar el Papa a un dictador que no tiene respeto por la libertad religiosa? ¿Se arriesgará él, como el presidente Trump, a una visita espontánea o retrasará él la visita hasta que sus diplomáticos se preparen cuidadosamente para la reunión?

También opacó al sínodo la contundente defensa del papa que el cardenal Marc Ouellet hizo contra los ataques del arzobispo Carlo Viganò, el ex representante papal en los Estados Unidos. La carta de Ouellet a Viganò es la respuesta más completa del Vaticano a la afirmación del arzobispo de que Francis prescindió de las sanciones impuestas por el Papa Benedicto al ex cardenal Theodore McCarrick?.

Ouellet, sin embargo, reconoció que aún hay preguntas por contestar sobre cómo McCarrick? fue promovido en la jerarquía bajo Juan Pablo II. Finalmente, el 12 de octubre, el Papa aceptó renuentemente (de mala gana) la renuncia del cardenal Donald Wuerl como arzobispo de Washington, D.C. Wuerl había sido criticado por su manejo del abuso sexual por parte del clero mientras era obispo de Pittsburgh en los años ochenta y los noventa. En una carta a Wuerl, el Papa reconoció que es posible que el obispo haya cometido errores, pero se negó a aceptar que hubiera estado involucrado en un encubrimiento. Francisco también denunció la”divisiones estériles sembradas por el padre de las mentiras que, tratando de herir al pastor, no quiere nada más que se dispersen las ovejas”.

No es fácil para un sínodo competir con historias como estas, especialmente un sínodo que no está lidiando con temas controvertidos, como la Comunión para los católicos divorciados y los vueltos a casar, como en el último sínodo.

El tema controvertido del que los medios de comunicación quieren hablar, el escándalo del abuso sexual, no es oficialmente el tema del sínodo. Los obispos reconocen que su propio mal manejo de la crisis ha socavado gravemente la credibilidad de la iglesia para hablarle a los jóvenes, pero el tema se va a tratar con más detalle en Roma en la reunión de febrero de los presidentes de las conferencias de obispos.

Mientras tanto, los aspectos positivos y negativos del proceso sinodal se han hecho evidentes. Por un lado, todos los miembros del sínodo con derecho a voto son hombres, con mujeres presentes solo como expertas y auditoras sin derecho a voto. Fuera del Vaticano, la policía italiana [ desarticuló una manifestación] donde las mujeres cantaban: “Golpea la puerta, toca la puerta. ¿Quién está ahí? Más de la mitad de la iglesia“.

El problema es que, si bien el sínodo incluye principalmente obispos, también hay algunos sacerdotes y dos hermanos religiosos. Mientras que los obispos y los sacerdotes son "clérigos ordenados" según la ley de la iglesia, los hermanos son laicos. La única diferencia teológica o canónica entre un hermano religioso y una hermana religiosa es el género/sexo. Excluir a las mujeres es, por lo tanto, indefendible. Si no se pueden tener mujeres, lo único que tiene sentido es deshacerse de los sacerdotes y los hermanos. De hecho, deshacerse de los cardenales y obispos de la curia romana, de manera que solo los obispos diocesanos sean los miembros del sínodo con derecho a voto.

A pesar de estos problemas, el sínodo sí lleva a cabo una función valiosa. Que vengan a Roma obispos de todo el mundo aporta contribución y participación proveniente de afuera del Vaticano. Todos los obispos dan testimonio de la experiencia positiva de escuchar a los otros colegas de diferentes países y culturas hablando sobre la situación de la iglesia.

La situación de la gente joven es muy diferente en todo el mundo. La condición de los refugiados jóvenes, por ejemplo, es bastante diferente a la de los jóvenes blancos estadounidenses de clase media.

La variedad de condiciones culturales, políticas, económicas y religiosas de la gente joven de todo el mundo hace imposible que los sacerdotes sinodales puedan inventarse o elaborar programas concretos para los jóvenes. Estos tienen que ser creados e implementados a nivel local. Como resultado, el informe final o las recomendaciones finales del sínodo probablemente serán de tono general.

Lo que puede ser más importante que el informe es lo que los delegados sinodales aprenden del sínodo, un proceso para abordar problemas o asuntos. Para el sínodo, es posible que el proceso sea más importante que el producto.

Por ejemplo, hubo un amplio y minucioso proceso de consulta antes del sínodo. En marzo pasado, el Papa se reunió con gente joven para obtener su opinión. También hubo encuestas en línea que aceptaron los comentarios y otras contribuciones de miles de jóvenes.

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El Papa Francisco, a la cabeza, saluda a los cardenales al final de la misa de apertura del Sínodo de los Obispos sobre la gente joven, en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, el miércoles 3 de octubre de 2018. El sínodo reúne a 266 obispos de los cinco continentes para participar en charlas sobre cómo ayudarles a los jóvenes a sentirse llamados a la iglesia en un momento en que los matrimonios por la iglesia y las vocaciones religiosas se están viniendo abajo o desplomando en una gran parte del mundo occidental. (AP / Alessandra Tarantino)

El documento de trabajo (Instrumentum Laboris) preparado antes del sínodo reflejó esta información. También expuso una metodología de discernimiento para abordar temas/asuntos en la iglesia. Discernimiento es una de las palabras favoritas de Francisco, lo que proviene de su origen jesuita.

El documento afirma que el discernimiento es “una forma de vida, un estilo, una actitud fundamental y además un método de trabajo; es un camino para caminar juntos, mediante el cual le damos una mirada a las dinámicas sociales y culturales en las que estamos inmersos, a través de los ojos de el discípulo“.

A Francisco le gustaría que la iglesia se convierta en una iglesia discernidora.

El discernimiento requiere observar la realidad, prestarle atención a otras personas y reflexionar en oración sobre los valores cristianos antes de tomar una decisión. El discernimiento es exactamente lo contrario de tomar decisiones desde una perspectiva ideológica, ya sea desde la izquierda o desde la derecha.

Por consiguiente, puede que el mayor fruto del sínodo sea la metodología. Cabe destacar que muchos miembros del sínodo utilizaron el lenguaje del discernimiento en sus presentaciones. Parece que ellos lo hubieran interiorizado. Si este estilo se propaga, el sínodo habrá sido un éxito a pesar de que no haya resuelto todos los desafíos que enfrenta la iglesia con la gente joven.

Pero otros sacerdotes sinodales se mostraron escépticos de lenguaje como por ejemplo “escuchar”. Prefirieron enfatizar la importancia de la enseñanza clara. “Escuchar” implica que los obispos pueden aprender algo de la gente joven. Esto es difícil para las personas que creen que ya tienen todas las respuestas.

El escuchar y el enseñar, por supuesto, no son contradictorios; pero las conferencias no se van a conectar con los jóvenes que quieren que los escuchen y quieren comprometerse a descubrir un camino hacia el futuro para la iglesia. Forzarles viejas respuestas a esta generación no está funcionando.

Si Francisco es capaz de convertir a la iglesia en una organización de discernimiento aún queda por verse. Esto no es algo que pueda ser ordenado; esto tiene que ser libremente aceptado. SI tiene o no tiene éxito va a determinar el futuro de la iglesia, especialmente con la gente joven.

Fuente

  • National Catholic Reporter
  • [El sacerdote jesuita Thomas Reese es un columnista de Religion News Service y el autor de Inside the Vatican: The Politics and Organization of the Catholic Church.]
  • Traducción de Mauricio Jaramillo para CpalSocial?.
  • Este artículo aparece en la serie especial acerca del Sínodo sobre la juventud 2018. Ver la serie completa.
  • Fotografía principal: Flickr - shenam peruna. Licencia Creative Commons.

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