Órdenes y congregaciones católicas mexicanas condenamos violencia en Venezuela

Compartimos los pronunciamientos de las ordenes religiosas mexicanas y de la Conferencia Episcopal Mexicana en torno a la crisis venezolana.

Los jesuitas de México apoyamos el llamado de la CIRM, que también se solidariza con las víctimas y hace un llamado para que los grupos en conflicto encuentren una salida pacífica a la crisis sociopolítica que actualmente aqueja al país.


CIRM condena violencia en Venezuela, se solidariza con las víctimas y llama a una salida pacífica y democrática.

La Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos de México (CIRM) ve con preocupación la situación actual que viven nuestras hermanas y hermanos de Venezuela. En particular, condenamos los hechos de violencia que ya se han presentado en contra de quienes han ejercido su legítimo derecho a la libertad de expresión.

Por ello, exhortamos a las autoridades venezolanas a que tomen las medidas necesarias para fortalecer los mecanismos de protección a los derechos humanos de todos los sectores de la sociedad. Especialmente, compartimos las preocupaciones que ha expresado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) e instamos a que se permita a la brevedad una visita in loco de este órgano.

Respaldamos a la comunidad internacional y a las organizaciones civiles de Venezuela en sus exigencias de respeto a la libertad de expresión. Asimismo, nos sumamos a la opción preferencial por la vía democrática para llegar a un acuerdo nacional que beneficie a las mayorías empobrecidas y excluidas del país. Desde esta perspectiva, rechazamos cualquier intento de intervención militar unilateral en Venezuela, pues ello sólo generaría la pérdida de más vidas humanas.

Recordamos que los Obispos reunidos en la Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Santo Domingo (1992), afirmaron que la raíz profunda de los derechos humanos es el Evangelio, ya que éstos defienden dos reivindicaciones del ser humano que están presentes de manera transversal en las Sagradas Escrituras: la vida y la libertad. Por tal motivo, las religiosas y religiosos de México rechazamos cualquier afectación a la seguridad y la integridad de la población venezolana.

Finalmente, la comunidad de la CIRM en su seguimiento a Cristo presente en el grito de los sectores más vulnerables, se solidariza con las víctimas y ofrece su solidaridad y respaldo a la Iglesia venezolana que apuesta por impulsar procesos de construcción de paz mediante soluciones no violentas.

(Firman)

Junta Directiva Nacional
Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos de México (CIRM)


Comunicado a Nuestros Hermanos Obispos de Venezuela

 
«Bien conozco los designios que abrigo sobre ustedes, son designios de paz, no de desgracia; de darles un porvenir cuajado de esperanza» (Jr. 29,11)
 

La Iglesia tiene un solo sentir ante la defensa de la dignidad del hombre, el respeto y la custodia de sus derechos universales, fundamentalmente la vida, la libertad y la justicia, es por ello que los Obispos de México nos solidarizamos y clamamos a una sola voz con nuestros hermanos Obispos de Venezuela, que denuncian y lamentan el deterioro de la vida democrática en su país.

Sabemos la situación dramática y de extrema gravedad, que vive su pueblo, por el deterioro del respeto a sus derechos y de su calidad de vida, sumido en una creciente pobreza, sintiendo no tener a quien acudir (Cfr. Exhortaciones del Episcopado Venezolano: 9 y 22 de enero del 2019, nn. 2 y 3 respectivamente).

Mucha sangre se ha derramado ya por la defensa de sus libertades. Alabamos su esmerado servicio a la reconciliación de su sociedad, y su voz profética clamando por el justo bienestar para su pueblo, y urgiendo “asumir el clamor popular de un cambio, de una concertación para una transición esperada y buscada por la inmensa mayoría” (Ibid. nn. 2 y 4, respectivamente).

Como hermanos en Cristo y miembros de una sola familia, la Iglesia, en primer lugar, queremos manifestarles nuestra cercanía en la oración ya que ella nos sostiene en nuestras fatigas y dificultades; segundo, queremos solidarizarnos en la caridad ofreciendo, oportunamente, de parte de nuestras comunidades católicas el apoyo para sus necesidades.

Rogamos al Señor sostenga, bendiga y acompañe a su amada patria, pedimos la intercesión de Santa María de Guadalupe, Emperatriz de América, para la pronta restauración de su clima social, y para que en Cristo nuestra Paz el pueblo venezolano tenga una vida digna.

(Firman)
 Rogelio Cabrera López
Arzobispo de Monterrey y Presidente de la CEM
 

Alfonso G. Miranda Guardiola
Obispo Auxiliar de Monterrey y Secretario General de la CEM


Fuente

Comentarios