Organización señala desafíos a negocios de impacto social y ambiental

Considerado algunos de los principales retos del sector empresarial para el futuro a corto y medio plazo, los llamados "Negocios impacto" son vistos hoy como actores claves en la construcción de una economía más sostenible y equitativa. El informe "El desafío de medir el impacto social de los negocios", publicado por la Fundación Avina, que trabaja por cambios en el desarrollo sostenible en América Latina, analiza cómo este tipo de actividad puede contribuir al progreso social de los países.

De acuerdo con el documento, los negocios de impacto son proyectos enmarcados en modelos de desarrollo innovadores, que buscan no sólo generar beneficios económicos para contrarrestar los problemas sociales y ambientales. "De hecho, se convierten en esenciales, cuando se analiza el informe del Banco Mundial de 2008, que establece que hay 3,7 mil millones de personas que viven con menos de US$ 8 por día. (...) Más de la mitad de la población mundial no tiene ingresos que le permita acceder a los mercados de consumo actuales ", dice la Fundación.

De acuerdo con Avina, se trata de un círculo vicioso: las personas en situación de pobreza carecen de las oportunidades para salir de esta condición por falta de medios, tales como la educación, el dinero y la salud. Sin embargo, las oportunidades sólo están disponibles para aquellos que tienen los medios. Para romper este círculo, la organización propone el incentivo de los negocios de impacto, que estimulan a las personas de base de la pirámide económica, a interactuar, permitiéndoles mejorar sus ingresos y acceder a bienes y servicios necesarios para una vida digna.

Estos negocios pueden ser identificados en emprendimientos que se vinculan a la cadena de agregar valor en la industria, como las comunidades productivas en la Amazonía, que se asocian a la empresa brasileña de cosméticos Natura. Sus brazos se extienden también al trabajo conjunto de grupos de pequeños productores, que al unir sus fuerzas, incrementan su volumen de producción y su capacidad de trabajo, aumentado también positivamente el impacto social y medioambiental. Un ejemplo son las cooperativas de recicladores o de pequeños agricultores.

Los negocios de impacto también muestran resultados ofreciendo productos y servicios que mejoran la calidad de vida de la población de bajos ingresos o producen impacto social positivo en la vida de las personas, como empresas que ofrecen servicios en salud de buena calidad y bajos costos. Este tipo de actividad se desarrolla en diferentes ámbitos de combate a la pobreza. "Por tanto, los negocios que buscan promover la sustentabilidad deben establecer claramente en su misión, cual es el impacto positivo que proponen", destaca la organización.

Verificar los impactos es fundamental

Para evaluar el impacto social de un emprendimiento económico, es necesario primero definir el impacto esperado y saber utilizar las herramientas e instrumentos disponibles y adecuados a su medición. Según Avina, el Banco Mundial considera cuatros aspectos claves en la generación de valor de un negocio: los recursos invertidos en el mismo, los resultados inmediatos, los resultados en el medio y largo plazo y el impacto social y ambiental.

En la actualidad, 16 de los 24 servicios prestados por los ecosistemas se encuentran directamente afectados por las diversas actividades económicas. Esto nos obliga a repensar la forma en que las empresas crean valor, y al mismo tiempo nos da la oportunidad de reflexionar sobre los límites planetarios y el equilibrio necesario que debe existir en la producción. Es decir, la relación adecuada entre la sociedad y la naturaleza para permitir un desarrollo que no ponga en peligro un aumento de la temperatura global", subraya la Fundación Avina.

Traducción:  ricazuga51@yahoo.com
Tomado de Adital

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