Sacerdotes casados, aborto, abusos sexuales: las declaraciones del Papa durante el vuelo de regreso de Panamá

El domingo 27 de enero por la noche, el papa Francisco, como suele ser habitual, respondió a las preguntas de los periodistas que le acompañaban en el vuelo de regreso de Panamá, donde acababa de clausurar la Jornada Mundial de la Juventud. Nota de Nicolas Senèze para La Croix en español.

Ordenación de hombres casados: un “no”… pero abierto

Preguntado por el problema de saber si las vocaciones nacientes durante esta JMJ podrían ser reprimidas por el celibato sacerdotal, el Papa afirmó que no estaba “de acuerdo con permitir el celibato opcional”: “Personalmente, pienso que el celibato es un don para la Iglesia”. Se mostró, no obstante, menos tajante que Juan Pablo II que, haciendo una enseñanza “definitiva”, cerró cualquier discusión sobre el tema. “Esto es una cosa en discusión entre teólogos”, reconoció, considerando que su “decisión” era decir “no” a la idea de un celibato “opcional” antes del diaconado. “Yo no lo haré. Esto queda claro. Soy cerrado, quizás. No me siento para ponerme frente a Dios con esta decisión”.

Sin embargo, consideró el “muy interesante” libro de Mons. Fritz Lobinger, sacerdote fidei donum y después obispo en Sudáfrica, que expresa la idea de confiar a un “anciano casado”, en los lugares aislados como “las islas del Pacífico”, el munus sanctificandi de los sacerdotes, es decir, la posibilidad de celebrar la Misa, de administrar el Sacramento de la Reconciliación y la Unción de los Enfermos. “Yo creo que el problema tiene que ser abierto en este sentido. Donde hay problema pastoral por la falta de sacerdote”, confesó. “No digo que se deba hacer, porque no he reflexionado, no he rezado lo suficiente sobre esto, pero los teólogos deben estudiar”.

Aborto: “Misericordia también para la persona humana en gestación”

Sobre la cuestión del aborto, el Papa fue invitado a reaccionar sobre las palabras consideradas como muy duras de un joven durante el vía crucis del viernes por la noche –mencionando “la tumba que se abre en el vientre de las madres y arranca la vida inocente”– que algunos encontraron en contradicción con su mensaje sobre la misericordia. “El mensaje de la misericordia es para todos, también para la persona humana en gestación”, explicó Francisco, destacando que “el problema no está en dar el perdón” sino “en acompañar a una mujer que ha tomado conciencia de haber abortado”.

“Son dramas terribles”, afirmó, mencionando su experiencia como confesor. “El drama del aborto, para entenderlo bien, hace falta estar en un confesionario, y ahí dar consuelo, y no castigar”, explicó, hablando sobre las lágrimas de las mujeres con las que habla. “Tu hijo está en el cielo. Habla con él, cántale las nanas  que no pudiste cantarle”, les aconseja, considerando que “ahí se da una reconciliación de la madre con el hijo. Con Dios ya está hecho. Dios perdona siempre. Pero, la misericordia es también que la madre trabaje en esta reconciliación”.

Cumbre sobre abusos sexuales: Atención a la expectativa “inflada”

Sobre lo que una joven estadounidense menciono el sábado ante él sobre los abusos sexuales, Francisco habló sobre sus expectativas respecto al encuentro del 21 al 24 de febrero sobre los abusos sexuales.

Ve, en primer lugar una “catequesis” que debe permitir a los obispos “tomar conciencia del drama: ¿qué es un niño abusado o una niña abusada?” “Yo recibo con regularidad a gente abusada”, recordó. “Recuerdo a uno, 40 años sin poder rezar… Es terrible el sufrimiento. Primero, que sean conscientes de esto”.

El encuentro deberá después permitir a los obispos saber qué se debe hacer, el procedimiento. “Qué tiene que hacer el obispo, el arzobispo, el presidente de la conferencia, pero que sea claro”. “Porque a veces, el obispo no sabe qué hacer”, lamentó.

Sin embargo, advirtió contra “la expectativa “inflada”” ante este encuentro, diciendo que “el problema de los abusos continuará”. “Es un problema humano que está en todas partes”, recordó. “Es un drama humano del que tenemos que tomar conciencia. Incluso nosotros, resolviendo el problema en la Iglesia, pero tomando conciencia, ayudaremos a resolverlo en la sociedad, en las familias, donde la vergüenza hace encubrir todo”.

Venezuela: “No es solución la sangre”

“Yo apoyo en este momento a todo el pueblo venezolano porque es un pueblo que está sufriendo. Incluso los que están de una parte y de otra”, insistió el Papa, negándose a tomar partido. “Sería una imprudencia pastoral de mi parte y haría daño. Tengo que ser pastor de todos”, explicó, recordando su llamamiento a “una solución justa y pacífica”. “No es solución la sangre”.

“Gracias al padre de Sinéty”

Cuando se hizo una pregunta al Papa, en nombre de los periodistas franceses, por Caroline Pigozzi, de Paris Match, el papa Francisco le agradeció haberle entregado, durante el vuelo de ida, el libro del padre Benoist de Sinéty, vicario general de la diócesis de París, Il faut que des voix s’élèvent (Flammarion). “Antes de nada, quiero darle las gracias, localicé al padre de Sinéty”, repitió, contando que el sacerdote francés había concelebrado la misa con él. También dio las gracias a los jóvenes de la diócesis de París que el sacerdote le presentó el sábado por la mañana, antes de la misa en la Catedral de Panamá.

Fuente

Comentarios