Seminario latinoamericano "Búsqueda de alternativas políticas a la crisis de Venezuela"

En marzo de 2019 en Lima, Perú, un grupo de académicos y jesuitas se reunió por 3 días para buscar responder preguntas que permitan diagnosticar la situación de Venezuela, establecer escenarios posibles y proponer alternativas de salida a la crisis. Esta es la presentación a las memorias del Seminario.

Pórtico

El escenario fue la ciudad de Lima en el Perú. Durante tres días, del 4 al 6 de marzo del presente año, se reunieron 51 personas entre laicos de distintas áreas profesionales, y sacerdotes –la mayor parte de ellos jesuitas– acompañados por la participación del cardenal Baltazar Porras, para buscar alternativas políticas a la crisis de Venezuela.

Fueron convocados por la CPAL, contando además con el apoyo de la Universidad jesuita Antonio Ruiz de Montoya (Perú) y la Universidad Católica Andrés Bello de Venezuela.

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El seminario latinoamericano Búsqueda de alternativas políticas a la crisis de Venezuela, tuvo como eje central de la discusión clarificar la problemática de la aguda crisis que hoy vive el país, que afecta a toda la sociedad venezolana, muy particularmente a los sectores más empobrecidos de Venezuela.

Así, el seminario se centró en tres grandes preguntas que intentan diagnosticar no solo la actual situación, sino establecer escenarios posibles y alternativas de salida o solución. La primera gran pregunta fue ¿cuál es el papel de los diversos actores sociales, políticos y militares en la coyuntura venezolana? La segunda intentó responder ¿cuál es la postura de los países y bloques transnacionales de poder que inciden en la crisis del país? Y, finalmente, la tercera se centró en responder ¿cuál debe ser la ruta de actuación y el aporte de la Compañía de Jesús a partir de los diversos escenarios posibles que se plantean?

Después de las discusiones, e intentando dar respuesta a las interrogantes anteriores, los puntos más relevantes que pudieron ser identificados de manera consensual entre los participantes fueron:

  1. Promover un proceso de transición democrática que incluya a todos los venezolanos, que permita el cambio del régimen político actual, y en el que se impulse la recuperación económica necesaria, la atención a la crisis humanitaria, y se posibiliten las condiciones para la realización de elecciones libres con acompañamiento de actores externos confiables.
  2. Acompañar de cerca a todas las víctimas de la actual situación, tanto al interior como al exterior de Venezuela, y procurar canales efectivos de ayuda y asistencia humanitaria.
  3. La ayuda que se requiere para la solución de los problemas actuales de Venezuela amerita que las medidas de presión que se ejerzan desde el exterior deben ser pensadas de manera que no causen más daño a los que sufren y son afectados por el mal que se pretende corregir. Éticamente no es correcto, ni bueno, combatir un mal con otro mal que signifique empeorar la situación de miseria, exclusión y explotación de los pueblos, especialmente de los pobres e indefensos.
  4. Rechazar todas las formas de violación de los derechos humanos, y toda manipulación del poder político que pretenda imponer un orden que no reconozca el disenso, la pluralidad... y las libertades civiles y políticas consagradas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
  5. Promover y defender la autodeterminación del pueblo venezolano y su protagonismo en la solución pacífica de la crisis, y procurar de manera activa el entendimiento de los actores internacionales en torno a estos principios básicos.
  6. Crear las condiciones, a través del fortalecimiento de la consistencia del sujeto venezolano, para que con esperanza se pueda aceptar un gobierno de coalición en el que esté representado el estamento militar, por medio de la articulación de las fuerzas políticas y sociales; la iglesia venezolana; grupos de la sociedad civil; y actores políticos (incluyendo chavistas no gobiernistas).
  7. Desarrollar una estrategia de política comunicacional, dirigida a la opinión pública y a los gobiernos para evitar la intervención armada y generar un compromiso efectivo social de ayuda humanitaria, en favor del cese de la usurpación, la instauración de un gobierno de transición, y la convocatoria de elecciones democráticas. De la misma forma, esa política de comunicación debe orientar a la sociedad venezolana en la necesaria negociación y en la concreción de una agenda de interlocución, así como promover una salida negociada con la cooperación internacional; la Iglesia; instituciones educativas de base, como Fe y Alegría; medios de comunicación creíbles; academias; y centros sociales.

Concluidos los tres días de análisis, la Conferencia de Provinciales Jesuitas en América Latina y el Caribe, el 7 de marzo emitió un comunicado, manifestando su preocupación ante la situación que atraviesa Venezuela. Allí se puede leer que:

El dolor y la miseria creciente del pueblo venezolano, dentro y fuera de su país, nos entristece y nos interpela. Somos conscientes de que las causas que han llevado al deterioro de la democracia y las condiciones de vida del pueblo venezolano son de vieja data en Venezuela; con todo, la actual situación de miseria y quiebre de la institucionalidad de la democracia es éticamente intolerable y políticamente insostenible.

El documento emitido finaliza afirmando que el seminario latinoamericano Búsqueda de alternativas políticas a la crisis de Venezuela, fue una bella experiencia de servicio que reafirma lo que dijera el papa Francisco a los jesuitas en su discurso final a la 36a Congregación General de noviembre de 2016: “La Compañía de Jesús no está llamada a ocupar espacios, sino a desatar procesos”.

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Fuente

  • Maritza Barrios y Marcelinio Visbal (Ed.). (2019). Búsqueda de Alternativas Políticas a la Crisis de Venezuela. Seminario Internacional. Caracas, Venezuela: Publicaciones UCAB (2019)
  • Fotografías de migrantes venezolanos en tránsito a Colombia por el puente internacional Simón Bolívar en Cúcuta. Cortesía de George Castellanos.

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